Viendo

Europa

La navegación es una de las mejores formas de apreciar la magnitud de los fiordos, como éste de Naeroy.

Fiordos [Noruega]: el paisaje soñado

Vienen a ser profundísimos dedos de mar que, entre precipicios de vértigo, se adentran una y mil veces por la costa de Noruega. Los fiordos, el santo y seña de estas geografías de cataclismo, se aliñan además con glaciares, parques nacionales, rutas en bici o a pie y despampanantes carreteras por las que reconciliarse con el placer de conducir.

De las diez rutas señalizadas que recorren Garajonay, la que atraviesa el Bosque del Cedro es la más completa.

Garajonay [La Gomera]: el mundo perdido

En el centro de la isla de La Gomera, en la parte occidental del archipiélago canario, existe un lugar que no se parece a ningún otro. Su bosque de laurisilva traslada a quien por él se adentra a épocas muy lejanas, al origen mismo de la Tierra. Un espacio natural único donde la lluvia es horizontal y las nubes forman mares.

Las manadas de bisontes viven entre la espesura de Bialowieza, parque dividido entre Polonia y Bielorrusia.

Bialowieza [Polonia]: el refugio del bisonte europeo

El bosque, o selva, de Bialowieza supone un gran motivo de orgullo para polacos y, en menor medida, para bielorrusos. El motivo es que este es el último bosque natural sobre una planicie de Europa y, además, el reducto en el que sobrevive una especie importantísima e históricamente amenazada del continente: el bisonte.

En el corazón de la Selva Negra nace el río más caudaloso de Europa: el Danubio.

Selva Negra [Alemania]: paisajes de cuento

El bosque más mágico y turístico del país germano es una estampa bucólica y pintoresca que se extiende hasta la frontera con suiza. Con forma de judía, la selva negra está salpicada de granjas y vacas, alberga castillos de cuento, es casa de ciudades verdes y uno de los paisajes campestres más buscados de Europa.

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Matterhorn [Suiza e Italia]: el señor de los Alpes

Es la icónica imagen de los Alpes, un cuatromil con forma de pirámide en la frontera entre Suiza e Italia. Alrededor de este coloso de roca, nieve y hielo, las lenguas de varios glaciares dominan un paisaje erosionado durante millones de años que ha dado lugar a grandes lagos y espesos bosques de coníferas.

El lago Baikal, con sus 2.100 kilómetros de orillas, es navegable entre mayo y octubre.

Lago Baikal [Rusia]: pura belleza siberiana

Para entender los valores naturales de este inmenso lago siberiano basta decir que contiene el 20 por ciento de las aguas dulces no congeladas del planeta. En su extensión y profundidad habita una admirable biodiversidad, con más de 1.600 especies de fauna, entre las que la foca nerpa y el esturión son las estrellas.

En Moher anidan 30.000 aves de más de veinte especies. La más curiosa es el frailecillo atlántico.

Acantilados de Moher [Irlanda]: los vigías del Atlántico

La altura de los acantilados más famosos de Europa deja sin respiración al millón de turistas que los visitan cada año. se extienden a lo largo de ocho kilómetros que brindan unas impagables vistas del Atlántico, a 214 metros sobre el océano: Una panorámica de agua y piedra sin parangón.

Los Sestrales, espolón prominente que forma el Cañón de Añisclo. Página anterior, Parador de Bielsa.

Ordesa y Monte Perdido [Huesca]: el Aragón más espectacular

En los Pirineos Centrales sobresale un Monte Perdido rodeado de misterio. Su propio origen es mítico, tanto o más que los reyes que un día gobernaron las tierras de su mágico entorno. Hoy es un lugar no sólo apto para amantes de los deportes extremos. También, para aquellos que buscan emociones fuertes con sólo contemplar un paisaje.

La mejor época del parque es en primavera y en invierno, con las marismas en su máximo explendor.

Doñana [Huelva, Sevilla y Cádiz]: mirando hacia el sur

Entre dunas y lagunas, por las marismas o al borde mismo del mar, El Parque Nacional de Doñana, declarado Patrimonio de la Humanidad, es el último refugio de vida salvaje en el continente. Por sus venas corre un entramado acuífero que da vida a cientos de aves y animales en peligro de extinción. Su historia es un aliciente más.

El valle de Boí es conocido por su riqueza en arte románico y por las fallas de la Noche de San Juan.

Aigüestortes [Lleida]: espectáculo de fuego y agua

Dos montañas encantadas vigilan los límites del único Parque Nacional de toda Cataluña, situado en el Pirineo, entre valles que conservan un rico patrimonio histórico y rodeado de lagos de origen glaciar. El fuego no es aquí peligroso: ilumina tradiciones, de ayer y de hoy, que hacen del entorno un lugar con alma.