Viendo

América

Las cataratas forman un semicírculo de 3 kilómetros con 275 cascadas de hasta 80 metros de caída libre.

[Iguazú]: Donde nacen las nubes

Así las llamaban los indios caigangüe que habitaban la zona a la llegada de los españoles. Se oyen incluso mucho antes de ver nada. Son las cataratas de Iguazú, un formidable salto al vacío que en época de lluvias llega a tener una caída de 14 millones de litros de agua por segundo.

Glaciares, ballenas y naturaleza es lo que encontrará el viajero en la ruta hacia el fin del mundo.

[Patagonia]: La belleza más austral

Ubicada en el extremo sur de Sudamérica y compartida por Argentina y Chile, la región de la Patagonia cautiva y asombra tanto por su inmensidad como por la majestuosidad de sus paisajes. Cumbres heladas, imponentes glaciares, lagos, bosques y tradicionales estancias conforman UN DESTINO de ensueño.

El Cristo de Corcovado, de 38 metros de alto, es una de las nuevas Siete Maravillas del Mundo.

[Río de Janeiro]: Olha que coisa mais linda

Mira qué cosa tan linda, tan llena de gracia… que es Río de Janeiro. Y basta con decir Río y pensar de sopetón en Carnaval, samba y playas. También en una naturaleza lujuriosa, caipirinhas y feijoadas, y música, mucha música. Por una vez, aquí todos los tópicos se cumplen, Pero la “cidade maravilhosa” tiene más, mucho más que ofrecer.

La ciudad de Buenos Aires cuenta con 48 barrios y ocupa un área de 200 kilómetros cuadrados.

[Buenos Aires]: La Reina del Plata

Ya lo dice el popular tango: Buenos Aires reina. Desde una de las orillas del río más ancho del mundo, la capital de Argentina se impone orgullosa como una de las metrópolis más intensas del planeta y transmite su pasión al viajero. Una animada ciudad que no duerme y vive al ritmo del 2 X 4.

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[La Habana]: Cuando la noche mira al Malecón

Esta particular Perla del Caribe, con sus soberbios edificios desconchados, sus coches americanos de anticuario, sus gentes educadas y cultas y sus ritmos imbatibles no deja indiferente a ningún visitante. Color tropical, historia viva y ánimo cotidiano dan candela a un centro histórico que mira al mar, siempre con espíritu de fiesta.

La Amazonia es la mayor selva tropical del planeta, con 3,7 millones de kilómetros cuadrados.

[Amazonas]: La selva de agua

El agua es vida. La vida es agua. La Amazonia es una inmensa selva inundada en el tercio norte del gran Brasil. Es el ecosistema con la mayor biodiversidad del planeta. La selva de la cuenca amazónica nos proporciona el oxígeno de una de cada cuatro respiraciones que realizamos. La Amazonia Es agua llena de vida.

La Riviera Maya se extiende a lo largo de 130 kilómetros de costa caribeña en Quintana Roo.

[La Ruta Maya]: Al pie de las pirámides

El Golfo de México esconde la herencia de una cultura ancestral que ha convertido la zona en una de las grandes Mecas del turismo americano. La península del Yucatán se considera el corazón de la cultura maya. Aunque esta experiencia que combina el sol y la arqueología ofrece otros destinos posibles sin salir de méxico, como chiapas.

El volcán Popocatepetl domina Puebla.

[Ciudades Coloniales Mexicanas]: El éxtasis del mestizaje

Ningún otro país americano reúne un patrimonio tan rico, profuso y heredero de la historia mestiza como el que México conserva en sus ciudades coloniales, protegidas por la Unesco. Iglesias, calles, mansiones y obras de arte muestran el fruto local del arte universal, interpretado con una misma cultura.

Machu Picchu, descubierta por Hiram Bingham en el año 1911.

[Machu Picchu y el Valle Sagrado]: El gran tesoro de los incas

Desde la colonial y andina ciudad de Cuzco, el Valle Sagrado desparrama sus mercados, sus paisajes y sus pueblos, cercados por las andenerías de piedra que construyeron los incas. Este fértil valle, junto con Cuzco y su majestad Machu Picchu, custodian la más valiosa herencia de una de las grandes civilizaciones de la América prehispánica.

Don Pedro de Heredia fundó la ciudad en el año 1533.

[Cartagena de Indias]: Ecos del Caribe colonial

Hogar de piratas y señores, el casco histórico mejor conservado de América latina es esta joya colombiana que brilla como una esmeralda al borde del agua. Apodada “El Corralito”, entre sus once kilómetros de murallas resuenan historias de amores, luchas y tesoros propios de una novela del siglo XVI.