Viendo

Europa

Iglesia del emperador Guillermo.

[Berlín]: Inspiración en clave europea

Siempre pasa algo en la ciudad que mejor ha sabido interpretar el espíritu de la Europa unificada. Tras el vigésimo aniversario de la caída del Muro, ahora prepara el festival de Eurovisión y remata el conjunto de la Isla de los Museos. El Este, además, despunta como el eje de una urbe bohemia, con estilo y que marca tendencia.

Vista de Londres.

[Londres]: Una city a la medida

Hay tantas ciudades de Londres como pasiones posibles: la de los museos, la de los musicales, la de los fans de la Royal family, la de los aplicados de la historia, la de los aficionados a la lluvia y el british look, la de los modernos y compra-adictos… para cada uno, la versátil capital británica tiene un recorrido perfecto.

Vista de Praga.

[Viena, Praga y Budapest]: Trío imperial al ritmo fluvial

Viena, Praga y Budapest aparecen unidas en los itinerarios turísticos acaso no sólo por su cercanía sino también porque la historia las enlaza en un prototipo de urbe imperial. Unidas bajo el dominio de los Habsburgo, su poderío de palacios y castillos conforman un trío muy bien avenido.

La Basílica de San Marcos se remonta al año 828 y se construyó para guardar el cuerpo del evangelista.

[Venecia]: La gran seducción

Conocer Venecia es amarla. Da igual que miles de turistas se paseen por sus callejuelas cada hora, cada día, y hagan fotos desde los puentes a quienes viajan en las góndolas. La ciudad de los canales encarna la belleza en estado puro. Toda ella es una maravillosa obra de arte. Como un cuadro del que merece la pena ser protagonista.

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[Roma]: La eternidad y mucho más

En la Cittá, la vida se mide en milenios. Anda por el tercero y, a la vista de los estragos que causa entre millones de viajeros, tiene cuerda para rato. Su paradigma de juventud aglutina todos los iconos: el Coliseo, el tintineo de las monedas en la Fontana di Trevi, hasta la chispa de los lampadarios del Vaticano.

Piazza del Duomo de Florencia.

[Florencia y la Toscana]: En el corazón de la Historia

Florencia es un libro de arte abierto de par en par, una sucesión continua de monumentos y tesoros que forman parte de lo más selecto del patrimonio universal. A orillas del río Arno, la ciudad se hace grande, poderosa. Más allá, también: la REGIÓN DE LA Toscana encierra pueblos y paisajes imposibles de olvidar.

La Costa Amalfitana ofrece paisajes únicos.

[Nápoles y la Costa Amalfitana]: El sabor de la dolce vita

Pocas esquinas del Mediterráneo destilan el glamour de la Costa Amalfitana, el escénico tramo que albergara en sus villas y grandes hoteles los años de la “dolce vita”. Puro hedonismo a tiro de piedra de la imprescindible Nápoles, de las ruinas de Pompeya y Herculano, o las islitas de Ischia, Procida y Capri.

Lisboa es la ciudad de los miradores.

[Lisboa]: Donde todo es luz

Por mucho que intente modernizarse con la construcción de nuevos edificios, la capital portuguesa no puede cambiar. En su corazón, repartido entre el Tajo y el Chiado, la Baixa y Alfama, se siente de forma especial la nostalgia, esa bohemia atrapada en los versos de escritores que han hecho de Lisboa y su luz una musa eterna.

La ciudad más bonita de Rusia fue ideada por Pedro El Grande en 1703 y nació como centro comercial.

[San Petersburgo]: La gran dama del Báltico

La ciudad rusa causa admiración por su acuático esplendor barroco en el delta del Neva. Con la madurez, parece más atractiva si cabe, evocando riquezas y derroches. Caminarla destapa el recuerdo de la Gran Rusia, la añoranza de un tiempo de bailes, zares y grandeza perdida entre la moderna abundancia.

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[Bergen, fiordos y Cabo Norte]: Caprichos del mar vikingo

Los valles excavados por el mar en la costa noruega serpentean como las canciones de un violín. Sus puertos refugiaron hace siglos a los rudos navegantes del norte, los vikingos. Hoy, modernos aventureros y cruceristas siguen buscando los límites de esta naturaleza impulsada al horizonte polar.