[Patagonia]: La belleza más austral

Glaciares, ballenas y naturaleza es lo que encontrará el viajero en la ruta hacia el fin del mundo.

Cuesta creer que los primeros exploradores europeos se atrevieran a recorrer estas tierras allá por el siglo XVI. Todavía hoy es un territorio que permanece virgen en muchos de sus 930.731 km2 y ese es parte del encanto y el misterio de la Patagonia. Su nombre mismo remite a la lejanía del “fin del mundo”, a postales heladas y distantes, a parajes inhóspitos en los que la naturaleza reina casi ajena a la mano del hombre. No en vano varios de sus sitios más representativos han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Sin embargo, la región también ofrece una excelente infraestructura hotelera, centros de esquí de primer nivel y pintorescas ciudades que combinan lo mejor de la modernidad con la impronta de los magníficos entornos que las rodean. Para el viajero español, la aventura comienza generalmente al llegar a Buenos Aires, la capital de Argentina, desde donde parten los vuelos de cabotaje hacia las provincias del sur. Desde allí, el recorrido varía según el itinerario elegido, pero siempre hay que tener en cuenta las grandes distancias que separan cada una de las atracciones, lo que obliga a realizar al menos algunos tramos por vía aérea. Durante los meses de noviembre a abril, que coinciden con parte de la primavera y el verano en este hemisferio, el clima es más amable para los visitantes, e ideal para la práctica de andinismo, trekking, rafting y otros deportes.

El gigante blanco

El Parque Nacional los Glaciares, ubicado en la provincia de Santa Cruz y próximo a la cordillera de los Andes, es sin duda el destino ineludible. Cientos de miles de turistas arriban cada año para extasiarse con la vista de estos inmensos bloques de hielo que alcanzan alturas de hasta 60 metros y forman  parte de una reserva de cientos de glaciares, entre los cuales la estrella es el Perito Moreno, sobre el Canal de los Témpanos. Si se tiene suerte, tal vez se acceda al inigualable espectáculo del rompimiento del glaciar, cuando la presión de las aguas logra quebrar la muralla y provoca un estruendoso desprendimiento sobre el Lago Argentino, con la imponente silueta del cerro Fitz Roy (3.375 m.) como testigo. Al parque se arriba desde la ciudad de El Calafate, ubicada a 80 kilómetros, y puede ser recorrido en auto, aunque a la mayoría de sus lagos sólo se accede en barco. Los más audaces también pueden animarse, con calzado especial, a caminar sobre la superficie blanca y azulada de los propios glaciares (www.hieloyaventura.com).

La danza de las ballenas

Hacia el este, sobre la costa del Mar Argentino, la Península Valdés es otro de los tesoros patagónicos que destaca por su fauna marina. De julio a diciembre, entre las olas del Océano Atlántico emerge la ballena franca austral, que en esta época se acerca para reproducirse y dar a luz a sus crías. Desde la localidad de Puerto Pirámides parten embarcaciones desde las cuales se puede observar a corta distancia el ritual de estos impresionantes y voluminosos cetáceos (la variedad más antigua y de mayor tamaño del mundo), que deslumbran con sus saltos en el agua. La topografía y las templadas condiciones climáticas de la zona también dan la bienvenida a una de las poblaciones más estables de elefantes y lobos marinos (hay más de 150.000 ejemplares) y variedades de pingüinos (una colonia de más de dos milones). Además, los amantes del buceo y de la pesca encuentran aquí el escenario perfecto.

Los Andes y la Suiza argentina

En la provincia de Río Negro, junto a la cordillera de los Andes y a orillas del paradisíaco Lago Nahuel Huapi, se encuentra la ciudad de San Carlos de Bariloche, también conocida como la Suiza argentina por su similitud paisajística y arquitectónica con el país europeo. En sus cercanías, el Cerro Catedral congrega a esquiadores amateurs y profesionales de todo el mundo, así como el Cerro Tronador, hito fronterizo entre Argentina y Chile, atrae a los andinistas. Imprescindible: navegar el Nahuel Huapi atravesando el parque nacional del mismo nombre (www.nahuelhuapi.gov.ar) y llegar hasta la Isla Victoria y el Parque Nacional Arrayanes, en la provincia de Neuquén, dos reservas naturales de abrumadora belleza. Antes de partir se impone una degustación de los exquisitos chocolates barilochenses, tal vez después de probar algunos de los mejores platos de la cocina local, que se destaca por sus pescados y el tradicional cordero patagónico.

Última estación: Ushuaia

Yendo hacia el sur de la isla de Tierra del Fuego (la provincia argentina más joven, creada en 1990) se llega a Ushuaia, la ciudad más austral del mundo y la puerta de ingreso a la Antártida (desde aquí parten expediciones al continente blanco). Rodeada de montañas y glaciares y ubicada entre el último tramo de los Andes y el Canal de Beagle, es una parada obligada de cruceros internacionales. Además de caminar por su pintoresco núcleo urbano y visitar el museo (www.museodelfindelmundo.org.ar), es casi imprescindible dar un paseo en el tren histórico (www.trendelfindelmundo.com.ar) que atraviesa el Parque Nacional de Tierra del Fuego y recrea el trayecto que realizaban los presidiarios de principios de siglo XX hacia el penal local, hoy convertido en museo (www.museomaritimo.com). Una experiencia única: navegar entre islas por el Beagle, reviviendo el espíritu aventurero de famosos viajeros como Charles Darwin.

Hoteles: Refugios del fin del mundo

El Llao Llao (www.llaollao.com) es el hotel emblemático de Bariloche, construido en estilo canadiense en la década de los años 30. Aunque sufrió un incendio y estuvo cerrado durante largos años, fue reinaugurado en 1993 y aún mantiene el espíritu aristocrático que siempre lo caracterizó. Al estar ubicado en el interior del Parque Nacional Nahuel Huapi, sus habitaciones disponen de una vista extraordinaria de lagos, bosques y montañas, y cuenta además con un campo de golf de 18 hoyos.

Inaugurado en el año 2007, Los Sauces Casa Patagónica (www.casalossauces.com) es el hotel boutique de lujo de El Calafate, Santa Cruz, la ciudad desde la que se accede a los espectaculares glaciares. Pertenece a la familia de la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner –su marido, el ex presidente Néstor Kirchner, había nacido en esta provincia–, y tanto sus suites como sus casas de campo combinan el estilo autóctono con influencias europeas.

En Ushuaia, Los Cauquenes Resort & Spa (http://loscauquenes.com), con su arquitectura de lenga y piedra, se ubica a orillas del Canal de Beagle y cuenta con acceso directo a la playa, mientras que la Posada del Fin del Mundo (http://posadafindelmundo.com.ar) es una opción sencilla y acogedora.

Más allá de los hoteles tradicionales, las estancias patagónicas ofrecen, además de hospedaje, la posibilidad de entrar en contacto con la actividad rural, factor esencial de la economía de la región. Lugares como El Galpón del Glaciar (www.elgalpondelglaciar.com.ar), en El Calafate, o Estancia Rincón Chico (www.rinconchico.com.ar), en la zona de Península de Valdés, organizan visitas a campos ganaderos, galpones de esquila, cabalgatas, asados típicos, degustación de vinos y espectáculos folclóricos, además de safaris fotográficos para apreciar toda la riqueza geográfica que las rodea.