Viendo

América

El P.N. Torres del Paine encierra en sus 180.000 hectáreas lagos, glaciares y montañas graníticas.

Glaciares: Habitaciones para exploradores

Despertarse por la mañana al calor de una buena chimenea, estirarse junto al ventanal y contemplar la imagen de algunos de los glaciares más hermosos del planeta es el mayor lujo de los hoteles que, dispersos por el globo, proporcionan refugio a los viajeros en busca de los paisajes helados más espectaculares.

Campo de golf de Polo en Casa de Campo.

Caribe Hispano: Amanecer tropical

No hay un destino tropical más evocador ni con mayores facilidades para los hispanoparlantes que esa corona de islas del Caribe en las que se habla español. Además, los resorts alcanzan aquí su máxima expresión como concepto de alojamiento, ofreciendo a los huéspedes comodidades y servicios a todo lujo.

La Hacienda San Ángel está en el centro histórico de Puerto Vallarta.

Haciendas Mexicanas: Estancias con historia

Para quien desee visitar y alojarse en estancias con sabores y sensaciones auténticas de méxico, la mejor opción es decantarse por una de las muchas haciendas que han sido reestructuradas y transformadas en confortables hoteles. En ellas se tiene la sensación de estar “viajando” por las páginas de la fecunda historia de México.

El Caribe desde el Westin Resort de Aruba.

El otro Caribe: El imperio del agua turquesa

Si se asocia el mar Caribe y sus islas con las vacaciones de lujo es porque precisamente aquí, en lugares como Bahamas, Jamaica, las Islas Caimán o Anguila, se concentra una increíble cantidad de hoteles y resorts que destacan por la extraordinaria calidad y variedad de sus servicios exclusivos.

Las Vegas alberga muchos de los hoteles más grandes del mundo, la mayoría en las cercanías de The Strip.

Las Vegas: La vuelta al mundo sin salir de Sin City

Tom Wolfe escribió que en la ciudad de Las Vegas existe “pánico a que alguien sea abandonado con un minuto enteramente vacío bajo el brazo”. Por esta razón, un aluvión de estímulos y experiencias se abalanza sobre el visitante para mantenerlo siempre en alerta, y los hoteles, desde luego, juegan un papel fundamental en ese propósito.

El Maroma Resort está ubicado en una antigua plantación de cocos.

Riviera Maya: Sueños para los sentidos

La franja costera delimitada entre Puerto Morelos y Punta Allen alberga la única ciudad que los mayas construyeron junto al mar, Tulum. Siguiendo los pasos de sus ancestros, este paraíso vacacional mexicano se ha ido dotando de una perfecta infraestructura hotelera para todos los gustos.

Cruceros privados, avistamiento de ballenas y alta gastronomía  son señas de los hoteles de Los Cabos.

Mar de Cortés: Cortesía del Pacífico

Llamado también Golfo de California o Mar Bermejo, el estrecho de agua abrazado entre la península de Baja California y los estados de Sonora y Sinaloa fue denominado por Jacques Cousteau “el acuario del mundo”. Los Cabos, La Paz o Mazatlán albergan los mejores refugios en tierra firme para disfrutarlo.

Hasta cinco bosques nacionales recorren de norte a sur la parte occidental del Estado de Colorado.

Montañas de Colorado: Tocando el cielo

Casitas de madera con chimenea, cabezas de ciervo decorando las paredes empapeladas clásicas de las películas, buena oferta para llevar mascotas y naturaleza a raudales. Dormir en las Rocky Mountains, en el estado de colorado, es combinar el estilo rústico con la aventura en parajes como el bosque nacional de white river.

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Big Sur California: Paisajes para el alma

Aire puro, enormes secuoyas del color de la canela, horizontes formados por picos montañosos y la infinitud del Pacífico… El paisaje y el ambiente del centro de California han conmovido y emocionado el alma de muchísimos viajeros desde tiempos ancestrales. Sus hoteles tampoco se quedan atrás.

Vista general del hotel Plaza.

Esencia de Nueva York: La gloria de los años 20

Los sofás de cuadros de la abuela de algunos hoteles clásicos de nueva york ya han dado paso a diseños más modernos y vanguardistas. También hay establecimientos esenciales que mantienen el aire a gloriosos años 20 y en cuyas habitaciones aún se disfruta el lujo y esplendor de aquella era.