Cozumel [México]: Ruinas, playas y submarinismo

Los pecios de los galeones españoles y otros barcos son un estímulo para los buceadores de Cozumel.

Fue un oceanógrafo francés quien puso a Cozumel en el mapa de los destinos más deseados del mundo. Sobre todo para submarinistas y amantes de las riquezas marinas. Aquel científico se llamaba Jacques Yves Cousteau y, a bordo de su célebre Calypso, acompañado de su equipo de profesionales del mar, exploró buena parte de las más de treinta barreras de coral que rodean la isla para luego mostrárselas al resto del mundo a través de sus documentales televisivos. Hoy forman parte del Parque Nacional Arrecifes de Cozumel. Entre ellas impresiona Palancar, una sima subacuática que desciende desde los 33 a los 80 metros de profundidad, y donde se puede admirar una variadísima vida íctica, con especies como madréporas, peces ángel, meros pintados y el espectacular pez león, cuya captura se autorizaba a todos los pescadores con la intención de limitar (incluso eliminar) la presencia de esta especie invasora procedente del Índico y el Pacífico.

Riqueza similar es la que encuentran los submarinistas en el resto de arrecifes de Cozumel, isla situada frente a la conocida Playa del Carmen, a unos 50 kilómetros de Cancún y que es la segunda más poblada de México. Nombres como Paraíso Norte y Sur, Santa Rosa, Punta Sur, Colombia, Maracaibo (donde se puede bucear entre los pecios de varios galeones españoles hundidos) y Chankanaab, entre otras, forman parte de la mitología de amantes del submarinismo procedentes de todo el mundo. Sin necesidad de bombona de oxígeno, lo cierto es que las aguas que rodean la isla de Cozumel son tan ricas que incluso con un esnórquel se experimenta la contemplación de la vida subacuática como si se hiciera a varios metros de profundidad.

Frente la última de las barreras de coral mencionadas, al sur de la localidad de San Miguel está el Parque Nacional de Chankanaab, cuyo principal valor es una laguna que, como un acuario natural, es el hábitat de 60 especies de peces tropicales, corales (como el bellísimo coral negro) y crustáceos. En la laguna se sitúa también Dolphin Discovery, espacio donde se puede nadar junto a los delfines, previa participación en un breve programa educativo. En tierra, con sus más de 41.000 metros cuadrados, el parque alberga más de 350 especies de plantas tropicales, hábitat ideal para numerosos animales, cuya búsqueda y observación hacen las delicias de todos los visitantes.

Espacio protegido

Tan interesante como el paseo por Chankanaab resulta adentrarse en el Parque Ecoturístico Faro Celarain, espacio protegido de más de mil hectáreas que alberga cinco ecosistemas diferentes (dunas costeras, playas, manglares, sistemas lagunares y arrecifes coralinos). Los dos kilómetros de playa del parque son un importante santuario para las tortugas marinas, que anualmente desovan en sus suaves y cálidas arenas. Aparte de subir al faro y entrar en la casa del farero, hoy convertido en un museo de navegación, en Celarain merece la pena darse una vuelta en catamarán por la laguna de Colombia, ideal para observar todo tipo de aves, así como acceder a alguno de los puntos de avistamiento de cocodrilos o admirar los restos arqueológicos mayas descubiertos en este lugar.

No hay que olvidar que Cozumel se encuentra frente a la Riviera Maya. Esto quiere decir que también aquí pueden descubrirse las huellas de esa civilización, que floreció entre los siglos III al XV. De hecho, aquí se encuentra un importante lugar que permite conocer parte de su historia cultural: el sitio arqueológico de San Gervasio. Se trata de los restos de un centro de peregrinación fundamental para la religión maya, dedicado a Ixchel, la diosa de la fertilidad, y que también fue un activo foco político, comercial y económico.

Arenales espectaculares

Después de la visita a los restos mayas, nada como dejarse llevar por el placer del Caribe, bañándose en sus aguas transparentes y disfrutar de la arena de alguna de las bellísimas playas de la isla. La mayor parte de los visitantes frecuentan las de la parte occidental, a salvo de las corrientes y, por tanto, más seguras que las de la zona oriental. Entre ellas se pueden citar Playa Norte, San Juan, La Caleta (muy próxima a la capital isleña, Cozumel) y El Palancar. Aunque, siempre con las debidas precauciones, merece la pena acercarse a arenales tan espectaculares como los de Playa Bonita, San Martín o Xhanan (presidido por algunos restos mayas), los tres situados en la zona Este de la isla. En cualquier caso, quienes deciden disfrutar de la amplia oferta de alojamientos de la isla pueden experimentar el placer de esas playas, junto al resto de maravillas de Cozumel, con bastante más sosiego y tiempo que quienes recalan a diario en Puerto Maya. Éste se ha convertido en los últimos años en la principal escala de cruceros de México (con más del 40 por ciento de los atraques) y uno de los más frecuentados del mundo.

Antes de abandonar la isla, conviene visitar el Museo de Cozumel, donde a través de objetos y fotografías se narran los diferentes avatares de su Historia, desde la época prehispánica y la conquista por parte de Hernán Cortés, en el siglo XVI, pasando por las sucesivas invasiones de piratas y corsarios, hasta su descubrimiento para el turismo en los años 30 del siglo XX.

Hoteles: Descanso y diversión

Cozumel Palace (www.palaceresorts.com) es, probablemente, el más lujoso de los resorts de la isla y casi todas las habitaciones (175 en total, con varias categorías de suites, incluyendo 12 lofts) tienen balcón con hamaca para disfrutar de las excepcionales vistas que regala el Mar Caribe. Los huéspedes también pueden hacer uso de los distintos tratamientos de su Spa, así como de sus cinco bares y restaurantes, las piscinas y deportes náuticos sin motor que se organizan en la propia playa del hotel.

Otro referente es Presidente Intercontinental Cozumel Resort & Spa (www.intercontinentalcozumel.com), alojamiento englobado en el prestigioso grupo The Leading Hotels of the World. Situado al sur de San Miguel, una de las localidades más populosas de la isla, las 220 habitaciones del complejo están decoradas de forma clásica, pero con muchos guiños al diseño y las prestaciones más modernas. En el propio hotel se organizan numerosas excursiones para submarinistas y para la práctica de esnórquel.

Quienes busquen actividades diferentes pueden encontrarlas en la oferta de Meliá Cozumel All Inclusive Golf & Beach Resort (www.meliahotelsinternational.com), situado junto a un campo de golf de 18 hoyos diseñado por Nicklaus Design Group. También pueden divertirse con las atracciones que programa este hotel, uno de los primeros temáticos de esta cadena española, en torno al mundo de los Picapiedra. En total, el resort ofrece 148 habitaciones, entre las que merecen una mención especial las 12 suites Paradise, especialmente concebidas para parejas en luna de miel.

Por su tamaño, diseño y decoración, llama la atención Sabor Cozumel, Resort & Spa (www.saboresorts.com). De las 402 habitaciones de este complejo sólo para adultos destacan las Garden Villa, con un inconfundible estilo caribeño.

Y en una reserva natural al sur de la isla, frente a la playa de San Francisco, está el Occidental Grand Cozumel (www.grandcozumel.com). Con sólo 245 habitaciones, es un exclusivo resort Todo Incluido orientado tanto a familias como a parejas de recién casados.