Viendo

Mediterráneo

La isla de Formentera es un milagro del Mediterráneo, apenas a media hora en barco de la vecina Ibiza.

Formentera [Baleares]: La isla detenida

Tan solo doce millas de navegación separan los puertos de Ibiza y Formentera, una frontera de espacio y tiempo que ha marcado la diferencia de carácter entre las dos islas Pitiusas. Sus arenales vírgenes de increíble belleza, su ritmo pausado y sus reducidas dimensiones convierten a la menor de las Baleares en nuestro paraíso más cercano.

La isla donde se dice que nacieron Apolo y Artemisa es famosa hoy por su animada vida nocturna.

Mikonos [Grecia]: La mimada de las Cícladas

Pequeña y árida, podría ser una más de entre las 5.000 islas desperdigadas por el Mar Egeo. Pero los dioses no se olvidaron de ella. Su preciosa y austera arquitectura, sus calas y su famosa vida nocturna la han convertido en uno de los destinos preferentes de Grecia. aún la cuidan las deidades de la cercana Delos.

La isla de Córcega parece un verdadero continente en miniatura.

Córcega [Francia]: La montaña que surge del mar

Al sur de la Costa Azul, Córcega es una de las grandes islas del Mediterráneo, lo que quiere decir que guarda un pasado histórico profundo que se refleja en un rico patrimonio arquitectónico y cultural. Su curiosa orografía, en la que no es raro encontrar cumbres nevadas y bahías de difícil acceso, crea un paisaje de gran belleza.

Además de buenas playas, la costa de Chipre alberga tesoros naturales, arqueológicos e históricos.

Chipre [Chipre]: Nueve mil años de civilización

En el extremo más lejano del Mar Mediterráneo, entre África, Asia y Europa se encuentra una isla pensada para viajeros amantes del arte y la historia. Rica en iglesias bizantinas, mosaicos romanos, mezquitas y templos griegos, el problema de Chipre es encontrar el tiempo para tumbarse junto al mar.

Elounda, en la zona oriental, es el lugar de la isla que concentra el mayor número de hoteles de lujo.

Creta [Grecia]: Donde nació Zeus

Como otras islas del Mediterráneo, Creta no es solo un destino de sol y playa. Por sus valiosos restos arqueológicos, cultura, cocina y naturaleza es una de las más atractivas y con más personalidad. un paseo por sus urbes permite observar cómo esta isla se ha nutrido de influencias tan dispares como la veneciana o la egipcia.

Las dimensiones de Hvar –sesenta km de largo por once de ancho– permiten disfrutarla con sosiego.

Hvar [Croacia]: El Adriático seductor

Glamour, historia y esencia mediterránea se conjugan a la perfección en este pequeño rincón de Croacia en el mar Adriático.La antigua Pharos, considerada una de las diez islas más bellas del mundo, es un microcosmos de placeres mundanos que, sin renunciar a la sencillez, ha dado también la bienvenida al lujo.

La bella Capri está solo a media hora de ferry de Nápoles.

Capri [Italia]: El refugio de los elegidos

Limoneros, vides, olivos… Ése es el marco natural que envuelve una isla que respira glamour por cada rincón que mira al mar. Entre sus acantilados y cumbres se esconden pueblos con villas de idílicos jardines. La descubrieron los emperadores romanos y hoy es un pequeño mundo aparte del que disfrutan algunos mortales.

Djerba es famosa por el “Ulises”, por sus mezquitas, su cerámica blanca y roja, y por sus playas.

Djerba [Túnez]: Aquí siempre es primavera

Ya lo decía Flauvert: “el aire de Djerba es tan suave que te impide morir”. Eso mismo es lo que sienten quienes cada año visitan este oasis en medio del mar, con una temperatura eternamente agradable. Tierra de pescadores y alfareros, no es tan diferente del Túnez continental. Solo que aquí la arena no está en el desierto.