Cayería Norte [Cuba]: Un collar de perlas infinito

La Cayería Norte es un laberinto en el que el mar y la tierra forman un tejido de canales e islotes.

Cuba tiene un litoral de casi 6.000 kilómetros en el que se alternan las playas, las zonas pantanosas y los acantilados, las grandes ciudades y los pueblos diminutos, las bahías protegidas por fortalezas españolas y los cayos ocupados por complejos hoteleros en los que olvidarse del mundo. Lo fundamental de esta Cuba marítima es la variedad, dentro de su carácter de mar tropical. Por eso, en un recorrido por la costa septentrional, nada más diferente de Varadero que María la Gorda, de Guardalavaca que Baracoa, de Matanzas que Playas del Este. Todos estos lugares son más o menos conocidos, pero aún se esconden en esta región muchos tesoros que esperan ser descubiertos. Frente a la costa septentrional de Cuba se extiende la Cayería Norte, una inmensa barrera de coral –se extiende desde la península de Hicacos (Varadero) hacia el oeste– que compite con la de Belice como la segunda más larga del mundo, después de la Gran Barrera australiana. Sólo algunos cayos son accesibles por carretera a través de los llamados pedraplenes, verdaderos caminos sobre el mar que pueden medir decenas de kilómetros y que se han construido por la acumulación de materiales en estas bahías poco profundas.

Surcando los pedraplenes

Es una experiencia insólita recorrer el más largo de ellos para llegar al cayo Santa María. Es el pedraplén de Caibarién, 48 kilómetros en los que se tiene la sensación de estar conduciendo sobre el mar. Si está tranquilo y sin olas, el cielo se refleja en la superficie del agua, y se tiene la impresión de que desaparece el espacio y se circula en un mundo plano. Este pedraplén une la isla grande de Cuba con los cayos Santa María, Las Brujas, Ensenachos, Cobos, Majá, Fragoso, Francés, Las Picúas y Español de Adentro, entre otros. Hacia el Este, otro pedraplén más corto llega hasta Cayo Coco, que está unido de forma natural a Cayo Guillermo. Ambos recorridos pueden evitarse si se vuela directamente a los cayos, pero no hay que perderse la experiencia de recorrer uno de estos caminos trazados sobre el mar.

Laberinto de canales e islotes

Gran parte del atractivo de la Cayería Norte estriba en lo remoto del lugar, ese aislamiento magnífico que hace que haya sido muy poco visitado hasta ahora e impere una atmósfera relajada. Y también está el camino. Recorrer la Cayería Norte es adentrarse en un laberinto en el que se entrelaza el mar y la tierra formando un tejido de canales e islotes. Las playas y las actividades náuticas son el objetivo principal de los viajeros. Cayo Ensenachos, uno de los más pequeños, ofrece las playas más espectaculares. Cayo Santa María tiene las mejores instalaciones hoteleras de este sector y está declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco por su gran abundancia de fauna. Un detalle curioso de la zona es el barco San Pascual, encallado en las cercanías de Cayo Francés. Se puede visitar y, de hecho, funciona como un pequeño hotel al poner en disposición algunos de sus camarotes.

Flamencos y buceo

Más al Este hay otros cayos también con buenas instalaciones hoteleras que permiten pasar unas vacaciones de lujo bajo el sol tropical. Saliendo de Morón se llega a Cayo Coco, donde se encuentra la mayor colonia de flamencos rosas de Cuba, que son sólo una de las 159 especies de aves que se han registrado en la zona. Cayo Coco es una reserva natural en la que está prohibida la caza. Tres cuartas partes de su extensión están cubiertas de bosque en el que viven numerosos animales. Aunque se pudiera pensar lo contrario, hay muy pocos cocoteros en la isla, que debe su nombre a un pájaro, el coco. Justo al oeste se puede pasar por carretera hasta Cayo Guillermo, más pequeño pero también con buenas playas e instalaciones hoteleras. Las playas, por tanto, no suelen ofrecer hileras de palmeras sino bosquetes de palmeras, uvas caletas, parras o hibiscos alrededor de la arena. La cercana barrera de coral ofrece en la Cayería Norte buenos lugares para practicar el buceo. Y esta cercanía de los puntos de inmersión es su principal ventaja respecto a otros centros de buceo, lo que evita perder mucho tiempo en desplazamientos. El color de las aguas y la sensación de lejanía la hacen muy interesante para aquellos que busquen un lugar tranquilo donde perderse al sol.

Huellas de Colón

Además de los cayos, la costa norte de Cuba presenta otros atractivos dentro de la isla Grande. Uno de sus mejores destinos es Santa Lucía, que además es una de las mejores bases de submarinismo, con más de 15 emplazamientos registrados. La entrada de la bahía de Nuevitas es un auténtico cementerio de barcos hundidos, y se puede bucear junto a algunos de ellos. También es muy fácil contratar excursiones a Cayo Sabinal, donde, además de playas, se puede visitar la laguna de flamencos, el faro Colón y el fortín San Hilario, construido por los españoles para proteger la entrada de la bahía. Colón, en su primer viaje, pisó tierra cubana en la zona norte de Holguín. En Playa Blanca, en la bahía Bariay, donde se suponía entonces que había desembarcado el Almirante, se colocó una placa conmemorativa hace varios años. Ahora se piensa que fue en el otro lado de la bahía, levantándose entonces un monumento nuevo. Todo este litoral norte cubano responde perfectamente a la descripción que hizo Colón de la isla de Cuba: la tierra más hermosa que nunca había visto.

Hoteles: Los elegidos de Cuba

En Cayo Santa María, y en los pequeños cayos adyacentes, se agrupan algunos de los mejores hoteles de la isla de Cuba. La mayoría responden al concepto de resort de lujo “todo incluido”, en los que sólo cabe abandonar las preocupaciones y disfrutar de las playas, las instalaciones y los servicios que ofrecen los establecimientos. Muchos son grandes instalaciones, muy extendidas, con grandes jardines y piscinas. La zona es de máxima importancia medioambiental, por lo que el crecimiento de las instalaciones turísticas está sometido a un estricto control gubernamental.

El Barceló Cayo Santa María Beach & Colonial Resort (www.barcelo.com) es el establecimiento hotelero más grande de este cayo, y se sitúa frente a una espléndida playa de arena blanca de casi tres kilómetros. En realidad, se puede considerar que son dos hoteles diferentes, el Beach (con una decoración ambientada en la ciudad de Matanzas) y el Colonial (con detalles inspirados en la ciudad de Trinidad), aunque comparten algunas de sus instalaciones.

La empresa Meliá (www.melia.com) dispone de varias instalaciones en Cayo Santa María, de los cuales el Buenavista, el Cayo Santa María y el Las Dunas ofrecen también servicios “todo incluido” de cinco estrellas, con todas las comodidades imaginables. El Buenavista está concebido sólo para huéspedes adultos. La cadena española también dispone de varios resorts en Cayo Coco y Cayo Guillermo, entre los que cabe destacar el Meliá Cayo Coco (también reservado sólo para adultos) y el Meliá Cayo Guillermo. El Meliá Cayo Coco fue uno de los primeros en construirse en este cayo, por lo que dispone de uno de los mejores emplazamientos posibles en este paradisiaco islote. En Cayo Coco y Cayo Guillermo hay más marcas españolas, en clave de sol y playa. En el primero se encuentra el NH Krystal Laguna Villas & Resort (www.nh-hotels.com), y en el segundo, el Iberostar Daiquiri (www.iberostar.com) y Villa Cojímar. Ambos hoteles disponen de restaurantes, tiendas y todo tipo de servicios.