Srinagar, Cachemira [India]: En el jardín del Himalaya

Cerca de Srinagar, a orillas del lago Dal, crecen los jardines mogoles más hermosos de la India.

Aunque la forma más cómoda y rápida de llegar a Srinagar es en alguno de los numerosos vuelos que salen cada día desde Delhi, para experimentar de verdad lo que significa Cachemira lo mejor es viajar por carretera desde Ladakh. En pocas horas se pasa de este altísimo valle del río Indus, que parece un mundo desértico de pura roca, a un verdadero jardín. No es de extrañar la fama que este rincón de Cachemira ha tenido durante siglos: para muchos poetas ha sido la imagen del paraíso. El paisaje no es para menos: un lago inmenso flanqueado por jardines y rodeado, más allá, por altas montañas. Unas shikaras –las piraguas tradicionales del lago– surcan lentamente las aguas movidas solamente por la fuerza de los remos. El aire es limpio y fresco, lo que invita a sentirse alegre. A orillas del lago Dal surge Srinagar, la capital cachemir, una de las ciudades con uno de los patrimonios arquitectónicos más interesante de la India.

Shikaras y casas-barco

La mayoría de los visitantes extranjeros se aloja en casas-barco, y es fácil caer en la tentación de dejar pasar las horas en la terraza, ocupado en ver cómo cambia la luz sobre el valle mientras se pide otro té y se observa el paso de las shikaras. Pero hay que vencerla ya que hay muchos lugares a los que acudir. Pero antes de sumergirse en el bullicio de las calles de Srinagar, es posible recorrer el lago en una shikara y adentrarse por los canales que se forman entre los islotes. El viaje es muy tranquilo, y si se lleva la comida se puede merendar en una orilla umbrosa. En el paseo se llega hasta la mezquita de Hazratbal, en un barrio apartado, que está rodeada por un mercado. Otro día valdrá la pena madrugar para acercarse al mercado flotante, donde tanto compradores como vendedores viajan en piragua. Allí se venden sobre todo frutas, verduras y flores. El mercado es asunto de hombres como en la mayoría de los países musulmanes por lo que carece de la viveza femenina, pero es recomendable en cualquier caso.

Un paseo por la ciudad

El casco antiguo de Srinagar es un fascinante museo de arquitectura popular, con centenares de casas de madera, un tesoro que no supera casi ninguna otra ciudad de la India. En esta parte abundan los bazares y las mezquitas, como Jama, Shah Hamden y Dastgir. Cada una tiene su características. La de Jama es famosa por los más de 300 pilares que sujetan el techo, la de Shah Hamden por su arquitectura de madera y la de Dastgir por su decoración en papel maché. Muchas calles son un verdadero bazar, en donde las familias encuentran de todo lo necesario para la vida diaria, desde electrodomésticos modernos a piezas artesanales. En una callejuela de la ciudad vieja se encuentra un modesto mausoleo en el que se guardan los restos de un santo llamado Isa, al que una antigua tradición identifica con un Jesucristo que supuestamente no murió en la cruz y viajó hasta Cachemira.

Los jardines del lago

A pocos kilómetros de Srinagar, a orillas del lago Dal, se encuentran algunos de los jardines mogoles más hermosos de la India; visitarlos es una manera excelente de pasar una tarde. El más famoso es el de Shalimar, que fue concebido hace 400 años por el emperador Jehangir para su esposa. El mismo emperador también ordenó el trazado del de Chashma Shahi. Sin embargo, para muchos el favorito es el de Nishat Bagh. Todos ellos aprovechan la pendiente de la montaña para formar una serie de terrazas en las que se distribuyen los estanques, los prados arbolados, los pabellones. Las familias, las parejas y los grupos de amigos acuden a los jardines a pasar unas horas de asueto y disfrutar del lugar. Todos ellos tienen acceso por la carretera que rodea el lago, por lo que es fácil llegar a ellos en taxi o en cualquier autobús que haga el recorrido, y cobran una pequeña cantidad de entrada.

Compras y gastronomía

Todo Srinagar está lleno de tiendas que venden las famosas artesanías de Cachemira, desde alfombras a chales, pashminas, tallas de madera y artículos en papel maché. El precio de las alfombras se basa en la calidad de la materia prima –lana o seda–, el tamaño y el número de nudos por centímetro cuadrado, más que por el diseño. La clave de cualquier compra es regatear duro, sin prisas y sin perder el humor. El azafrán es bueno y muchísimo más barato que el nuestro. Hay muchas tiendas, tanto gubernamentales como privadas, en el Bund, el Boulevard y en otros lugares turísticos. La comida cachemir es sabrosa y muy especiada, aunque no necesariamente picante. En la mayoría de los menús está presente el pollo o el cordero, preparado de formas diferentes: las más frecuentes son el kebab y la rista (albóndigas). El cordero suele ir acompañado de nabos, el pollo de espinacas y el pescado de raíces de loto. Curiosamente, los dulces no son muy abundantes. El té preferido es el verde. El wazawan es la verdadera comida cachemir completa, que puede estar formada por decenas de platos, casi todos de carne. Se suele preparar para bodas y banquetes, pero en algunos restaurantes de Srinagar se pueden encontrar versiones reducidas de unos seis platos. Aunque es muy probable que el visitante realice muchas de sus comidas en la casa-barco, conviene saber que hay muchos restaurantes y cafetines en Residency Road y en el Boulevard.

Hoteles: Las casas-barco del lago

Una de las delicias del viaje a Cachemira es alojarse en las casas-barco del lago Dal en Srinagar. Son barcos construidos en tiempos de los ingleses que están amarrados en las orillas de los islotes del lago y funcionan como hoteles: alquilas una habitación y compartes los salones y las terrazas con otros huéspedes. La existencia de estas casas-barco se debe a la prohibición impuesta por el marajá a los ingleses de construir casas en tierra firme, sobre todo a los que venían a pasar los meses de verano al valle para huir de los calores de las llanuras.

Hay casas-barco de varias categorías, y los precios varían de acuerdo a los servicios que proporcionan. En la mayoría se ofrece servicio de restaurante y es posible contratar pensión completa. En general, los precios son muy asequibles. Se puede conseguir más información en la Houseboat Owners Association (www.houseboatowners.org), que tiene una oficina junto a la Oficina de Turismo en Srinagar, aunque es común regatear el precio. Otra opción para elegir una casa-barco es alquilar una shikara en el Boulevard y visitar varias antes de decidirse. Lo que no hay que hacer es reservar ninguna casa-barco a través de los vendedores que las ofrecen en las calles de Srinagar o en otros lugares de la India. En cualquier caso, la experiencia de alojarse en una casa-barco es única. Despertarse por la mañana y abrir de par en par las ventanas con celosías y ver las montañas que parecen surgir de las mismas aguas del lago es una experiencia deliciosa, así como desayunar en una terraza observando el paso de las shikaras. La mayoría tienen entre tres y cinco habitaciones, además de salones. Muchas de ellas están decoradas de forma tradicional, con sofás, telas hermosas y grandes arañas colgando del techo. Algunas disponen de una pequeña biblioteca y en general proporcionan todos los servicios necesarios, como guías, excursiones, etcétera.

Prince Tours (www.princetourskashmir.com) son propietarios de algunas de las mejores casas-barco de todo el lago.