Viendo

Oceanía

Jeju presume de montañas y cascadas legendarias que son consideradas monumentos nacionales.

Jeju [Corea del Sur]: Rocas, viento y mujeres únicas

Oriental y exótica, con sus bloques de lava –los harubang o “abuelos de piedra”– y sus volcanes durmientes, pero con cierto aire mediterráneo. Así es Jeju, la isla más grande de Corea del Sur, la “isla de los dioses”. Y a la vez un emporio turístico que atrae a toda la región con sus reminiscencias de Hawai y Las Vegas.

Huahine es el secreto mejor guardado de Tahití, con todos los encantos de la Polinesia y poca fama.

Huahine [Polinesia Francesa]: La esencia de los Mares del Sur

Puede que otras islas de la Polinesia francesa, como Bora Bora, Moorea e incluso Tahití, se lleven la fama, pero Huahine es un dechado de virtudes. Es hermosa e inquietante, tranquila y cordial, y ofrece todo lo necesario para pasar unas vacaciones de fábula. Además, las reliquias de sus templos de antaño desprenden aún un vaho mágico y espiritual.

Con apenas dos kilómetros de largo y uno de ancho, Malé es la isla de mayor extensión del archipiélago.

Malé [Maldivas]: La llave del último paraíso

En el corazón del océano Indico, A 450 kilómetros al suroeste de La India y Sri Lanka emerge un conglomerado de más de 1.200 ínsulas de ensueño con escenarios de película protagonizados por playas de finísima arena blanca, aguas cristalinas color turquesa y un cielo tan azul que parece que alguien lo haya puesto allí.

Los jardines coralinos albergan una gran diversidad de peces tropicales y moluscos gigantes.

La Gran Barrera de Coral [Australia]: Un delirio para buceadores

A la altura del Trópico de Capricornio encontramos una de las maravillas naturales más impresionantes del planeta (y no es una expresión gratuita): la Gran Barrera de Coral australiana, un parque natural que acoge la mayor concentración y variedad de corales con una rica y singular fauna marina.

El Abel Tasman National Park ocupa una bella franja costera en la provincia de Nelson.

Abel Tasman [Nueva Zelanda]: El exótico norte de la isla Sur

El extremo norte de la isla Sur parece en sí mismo una isla que como la canoa del explorador maorí, Kupe, hubiera navegado desde la Polinesia para asentarse en el rincón más soleado y exóticamente paradisiaco de Nueva Zelanda. debe su nombre al explorador holandés abel Janszoon tasman, que llegó en 1642.

La isla está rodeada por una laguna interior y cercada por un arrecife de coral que la protege del océano.

Bora Bora [Polinesia Francesa]: La perfecta luna de miel

Muchos la consideran la isla más hermosa del mundo. Y no les falta razón. Bora Bora, en la Polinesia francesa, es bella a rabiar. A pesar de ser un centro de peregrinación de muchas parejas recién casadas, la isla ha sabido preservar un entorno de luz diáfana y colores mágicos que emanan de su impresionante lagoon de aguas turquesas.

Vanua Levu posee una forma triangular con una longitud de 180 km y una anchura de 30 a 50 km.

Vanua Levu [Fiyi]: El secreto del primer amanecer

Fiyi es, con diferencia, el archipiélago que atrae más turistas de todo el Pacífico. Sin embargo, más allá de los destinos más conocidos, Fiyi conserva islas que, a pesar de ser de fácil acceso, son muy poco visitadas. Vanua Levu, la segunda isla más grande, es el destino de los que buscan el secreto de los Mares del Sur.

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Savai’i [Samoa]: La última isla del tesoro

La isla samoana de Savai’i, la más grande entre Nueva Zelanda y Hawai, es uno de los últimos reductos de la cultura polinesia. Aunque su litoral está salpicado de playas de arenas blancas, en su interior, cubierto de espesos bosques y montañas de casi 2.000 metros, perviven intactos paisajes insospechados.

En el Oeste (Kaanapali) se desarrollan las mejores actividades acuáticas, como el buceo con delfines.

Maui [Hawai]: Un olimpo entre volcanes

“Maui no Kaoi” (“Maui es lo máximo”). Así reza el lema de esta recóndita isla de los mares del sur perteneciente a las Islas Hawai. Un exótico y delicioso rincón que descansa en un istmo arrullado por dos volcanes. Un paraíso de increíbles escenarios: pueblos adormecidos, lujosos resorts y grandes aventuras con uno de los amaneceres más hermosos del planeta.