Viendo

Europa

El Venice Simplon-Orient-Express unirá en 2013 Venecia con Estocolmo y Copenhague en su ruta escandinava.

[Venice Simplon-Orient-Express]: Rey de trenes, tren de reyes

De marzo a noviembre, el tren más legendario de todos los tiempos avanza por las vías de Europa a través de un puñado de itinerarios. Sólo una vez al año pone rumbo a su destino original de Estambul, aunque, mucho más que el recorrido, el verdadero plato fuerte es ser huésped por unos días de este mito sobre raíles.

Hotel Isle de Eriska.

[Castillos de Escocia]: Leyendas de las Tierras Altas

El sonido de las gaitas, el más sublime whisky de malta y los kilt que identificaban a los clanes de antaño siguen en plena forma como sello de identidad de estas tierras por las que se alzan, también como ingrediente insustituible de su esencia, algunos de los castillos más ESPECTACULARES de la vieja Europa.

Hotel Sanremo.

[Riviera Italiana]: El encanto de la dolce vita

Más de trescientos kilómetros de costa para contemplar sin prisas el contraste entre el verde de los pinos y los olivos y el intenso azul cobalto del mar de Liguria. Encantadores pueblos de pescadores convertidos en refugios de lujo, villas históricas con animados paseos marítimos y el milenario puerto de Génova nos esperan.

La música está en todos los rincones de Austria.

[Conciertos en Austria]: Que suene la música

Haydn, Mozart y Strauss nacieron aquí, en Austria, en un país que ama la música por encima de todas las cosas. Desde Viena a Salzburgo, en castillos y teatros siempre hay una melodía de fondo que sirve para elevar el espíritu y encontrar un sentido al viaje. Sólo hay que tener el oído despierto y el corazón alerta.

Entre mayo y diciembre el tren operará veinte viajes que brindarán una experiencia única en Andalucía.

[Tren Al Andalus]: El embrujo del Sur en seis días

Retomó su andadura en mayo de 2012 después de ocho años olvidado. Totalmente restaurado, el tren de los vagones color vino tinto y crema recorre seis de las ocho provincias andaluzas, repasando sus máximos emblemas culturales, monumentales y gastronómicos. Regresa una de las joyas más valiosas del clasicismo ferroviario.

Los barcos de Hurtigruten ofrecen a sus pasajeros la posibilidad de avistar auroras boreales desde el mar.

[La aurora boreal en Laponia]: El baile de los cielos árticos

Llamaradas rojas, verdes, púrpuras o de fantasmagóricos blancos danzan sobre los cielos árticos cuando se dan las condiciones para que se forme una. No ha habido en el último medio siglo un año como 2012 para admirar estas también llamadas luces del norte. En septiembre arranca de nuevo su temporada.

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[Toscana exquisita]: Por el placer de mirar

Situada en el centro de Italia, la Toscana es algo más que una región: es una forma de vida. Su capital, Florencia, fue en su día la cuna del Renacimiento y como tal se presenta a los ojos del viajero. Todas las artes y las emociones que provocan tienen cabida aquí, en ciudades e infinitos campos donde se sostiene la Historia.

Los Alpes acogen algunas de las mejores estaciones del mundo, como la de Zermatt.

[Estaciones de los Alpes]: Los paraísos de la nieve

Cuando surge la necesidad imperiosa de deslizarse sobre una pendiente de nieve perfecta, la cordillera de los Alpes es el lugar al que acudir. Fue aquí donde el esquí se convirtió en una de las actividades favoritas de las élites. un puñado de estaciones sigue siendo un reducto de exclusividad tanto para el esquí como el apresquí.

Bodega del Château Saint-Martin, ahora de la cadena Relais & Châteaux.

[Castillos de la Provenza]: Entre olivos, viñedos y lavandas

Auténtico cruce de caminos del sur europeo, la aromática y soleada Provenza quedó sembrada de vestigios de todas las etapas de nuestra historia. De entre todos ellos entresacamos el legado medieval de sus castillos para centrarnos en un solo tema porque la Provenza da para mucho. Para demasiado incluso.

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[La Costa Azul]: El Mediterráneo heráldico

Refugio de la élite europea desde mediados del XVIII, estos ciento veinte kilómetros de costa mediterránea concentran, entre los brillantes azules del cielo y el mar, algunos de los mejores hoteles de la belle époque. Los innovadores pintores de principios del XX quedaron fascinados por su luz y sus paisajes.