Alhambra de Granada

RESIDENCIA REAL NAZARÍ El conjunto de La Alhambra fue construido entre los siglos XII y XIV por los nazaríes con una doble misión: ser fortaleza militar y, al mismo tiempo, residencia real.

RESIDENCIA REAL NAZARÍ
El conjunto de La Alhambra fue construido entre los siglos XII y XIV por los nazaríes con una doble misión: ser fortaleza militar y, al mismo tiempo, residencia real.

El monumento más visitado de España es también el recuerdo más valioso de cuantos dejó en nuestras tierras el arte hispano-musulmán. Fue construido entre los siglos XII y XIV por los nazaríes con una doble misión: ser fortaleza militar y residencia real. Son muchos los caminos a pie que conducen a La Alhambra, pero el itinerario más hermoso es el que parte desde la Plaza Nueva, donde comienza la Cuesta de Gomérez, por la que se accede a la puerta de las Granadas, que precede a una centenaria alameda. Desde aquí enseguida aparece la Puerta de la Justicia, la entrada al conjunto, donde también se encuentra una fuente de tres caños. Una vez dentro, solo hay que disfrutar.

La antigua Medina y la calle Real desembocan ante el palacio de Carlos V, quizás el edificio menos ilustre del recinto, compuesto por los palacios Nazaríes, la Alcazaba y los jardines del Generalife. No imaginamos que alguien pueda tener prisas para visitar La Alhambra, pero, aun así, es necesario recordar los lugares en los que es obligado recrearse: el patio de los Arrayanes del palacio de Comares, enmarcado por pasillos pavimentados en mármol blanco, y las salas de los Abencerrajes y de las Dos Hermanas del palacio de los Leones, con sus cúpulas de mocárabes, que se comunican con el patio en el que deslumbra, recientemente restaurada, la fuente de los Leones. El mirador de Daraxa, al que dan las habitaciones que en su día ocupó Washington Irving, los jardines del Partal y tantos otros rincones completan un itinerario repleto de arte e historia. Ya lo dicen los versos de Francisco de Asís de Icaza: “No hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada”. Y nada hay tampoco como poder contemplar el atardecer sobre la Alhambra desde el mirador de San Nicolás, en el Albaicín, antiguo barrio musulmán que linda con ese Sacromonte lleno de embrujo e inspirador de poetas.