Castillo de Olite

LA ANTIGUA CAPITAL DE NAVARRA Carlos III “El Noble” convirtió Olite en la capital de Navarra en 1410, motivo por el cual hizo de su fortaleza la sede de una Corte donde florecieron el arte y la cultura.

LA ANTIGUA CAPITAL DE NAVARRA
Carlos III “El Noble” convirtió Olite en la capital de Navarra en 1410, motivo por el cual hizo de su fortaleza la sede de una Corte donde florecieron el arte y la cultura.

Justo en la zona que constituye el punto de transición entre la montaña y la ribera, a unos 40 kilómetros de Pamplona emerge Olite, rodeada por murallas romanas y medievales, que ciñen en doble cerco un conjunto bien trazado de rúas y plazas. Una auténtica ciudad real, presidida por un castillo-palacio, ejemplo del mejor gótico civil y visible desde cualquier rincón. Fue Carlos III El Noble quien convirtió este lugar en la capital de Navarra en 1410, motivo por el cual hizo de su fortaleza la sede de la Corte, en la que florecieron de forma especial la cultura y el arte.

En realidad son dos los palacios, uno Viejo y otro Nuevo, que forman un conjunto irregular de torres, estancias, galerías, jardines y patios que le confieren un toque casi anárquico, a pesar de lo cual su aspecto resulta majestuoso. Artistas de diferente procedencia colaboraron en su decoración con la realización de yesos, azulejos y ladrillos barnizados. Tras la conquista de Navarra en 1512, el palacio se convirtió en residencia de los virreyes al cuidado de un alcaide. Algunos monarcas, como Felipe IV y Felipe V, se alojaron en él, pero su protagonismo fue cayendo en picado hasta que en 1813 fue destruido por el militar Espoz y Mina para evitar que los franceses se atrincherasen en sus almenas, si bien fue restaurado en el siglo XX. Entre sus muros se esconden rincones que contribuyen a realzar la atmósfera medieval, gracias también a sus vidrieras y arcadas. La iglesia de Santa María la Real –gótica del siglo XIII–, el Ayuntamiento, la Torre del Chapitel, la iglesia de San Pablo y el monasterio de Santa Clara, con un retablo rococó en su interior, son otros lugares de interés en Olite, además del Museo de la Viña y el Vino, que ofrece la oportunidad de descubrir los secretos de uno de los bienes más preciados de estas tierras, repletas de bodegas. En el mes de septiembre tiene lugar la Fiesta de la Vendimia, con el tradicional pisado de uvas y degustaciones populares.