Catedral de Jaén

Interior de la Catedral de Jaén.

Interior de la Catedral de Jaén.

Es una verdadera obra maestra del Renacimiento construida entre los siglos XVI y XVII, según proyecto de Andrés de Vandelvira. Por su exuberancia y por haber servido de inspiración a la mejor arquitectura religiosa de América Latina, el templo aspira a convertirse en Patrimonio de la Humanidad. A la Catedral hay que mirarla primero desde el castillo de Santa Catalina. Solo así seremos capaces de valorar tan sobresaliente conjunto monumental, que rompe el trazado que marcan las calles, de origen árabe. Una vez vista de lejos habrá que acercarse para contemplar su preciosa fachada del siglo XVII, constituida por un gran cuerpo de columnas corintias flanqueado por dos robustas torres, que, a pesar de ser barroca, se integra con armonía en el templo. Balcones y esculturas animan a visitar un interior de tres naves, separadas por columnas de fustes estriados, muy al gusto de Vandelvira. Dentro de la Catedral se puede admirar, en la capilla Mayor, el paño de lino con el que Verónica secó, durante la Pasión, el rostro de Cristo, que quedó grabado para siempre en él. También resultan de sumo interés el coro y la sillería, y fuera de ella, los baños árabes, los más grandes de Europa.