Cudillero

EL TEMPLO MÁS ANTIGUO DE LA VILLA La pequeña capilla del Humilladero, de estilo gótico y planta cuadrada, es el templo más antiguo de la villa asturiana de Cudillero (siglo XIII).

EL TEMPLO MÁS ANTIGUO DE LA VILLA
La pequeña capilla del Humilladero, de estilo gótico y planta cuadrada, es el templo más antiguo de la villa asturiana de Cudillero (siglo XIII).

Montaña y costa, paisajes verdes envueltos en brumas que, en cuanto las deshace el sol, se revelan como lugares mágicos. Así es la costa occidental de Asturias, que comienza justo en Cudillero, antiguo pueblo de pescadores que da nombre a todo un concejo. “Si falta pescado y pan/ de un sablazo vas al suelo/ cojo las llaves del cielo/ y se las doy a San Juan”. Aunque, seguramente, nunca se haya llegado a tanto, esto es lo que tiene que escuchar San Pedro en las fiestas que se celebran en su honor cada 29 de junio, en las que tiene lugar la llamada L’Amuravela, una especie de sermón que pronuncia un marinero desde una barca en torno a los sucesos acontecidos durante el año. Los pixuetos, habitantes de Cudillero, son gente divertida y también amantes de la buena cocina, que ofrecen a quienes vienen de fuera sus principales manjares: pixín (rape), merluza de pincho, marisco… Degustarlos es toda una prioridad en esta hermosa localidad asturiana que encuentra en su iglesia, del siglo XV, y en su capilla del Humilladero sus principales monumentos. Pero el verdadero atractivo aquí es su arquitectura popular. Las hay amarillas, naranjas, rosas… Las casas de colores que pueblan ese anfiteatro natural que es Cudillero conforman su imagen más típica. Calles, escaleras y callejones con encanto por los que perderse para descubrir miradores desde los que asomarse al horizonte.

Quienes quieran darle un toque cultural al viaje tendrán que acercarse al Palacio de los Selgas, en el barrio de El Pitu, donde se pueden admirar obras de Goya, Tiziano y El Greco. Sus jardines resultan idílicos, igual que la infinidad de playas (Concha de Artedo, Campofrío, Ballota…) que rodean Cudillero, en cuyas inmediaciones se encuentra otro de esos lugares para ser feliz simplemente mirando. Es el cabo Vidio, que forma un acantilado de 80 metros de altura sobre el mar. El faro, el último construido en Asturias, y la iglesiona, una cueva formada por la erosión del oleaje que se puede visitar en bajamar, son sus dos alicientes más allá de las fascinantes vistas. Desde aquí se divisa Estaca de Bares y el cabo de Peñas.