Estella

ENTRE LA MONTAÑA Y LA RIBERA La influencia del Camino de Santiago y de la judería envuelve toda la ciudad, que vivió su época de máximo esplendor durante los siglos XII y XIII.

ENTRE LA MONTAÑA Y LA RIBERA
La influencia del Camino de Santiago y de la judería envuelve toda la ciudad, que vivió su época de máximo esplendor durante los siglos XII y XIII.

Estella es ciudad de buen pan, excelente vino, mucha carne y pescado y toda clase de felicidad”. Solo por comprobar si es cierta la frase del monje Aymeric Picaud, autor de una Guía del Peregrino en el siglo XII, vale la pena emprender el viaje hasta esta localidad, surgida a partir del Camino de Santiago. Antiguamente era conocida como Estella la bella, descripción que le sigue sentando bien, ya que es ciudad románica que atesora palacios, casas señoriales, iglesias, conventos, puentes y hermosos edificios a orillas del río Ega. La ciudad sorprende siempre al visitante por su animada actividad comercial, su mercado de los jueves y su gastronomía. El queso de Idiazábal, los pimientos del piquillo y los espárragos son tan esenciales aquí como su patrimonio histórico-artístico.

La influencia del Camino de Santiago y de la judería envuelve toda la localidad, que vivió su máximo esplendor en los siglos XII y XIII. De esta época es el palacio de los reyes de Navarra, que alberga el museo con la obra del pintor Gustavo de Maeztu. El palacio se ubica en la plaza de San Martín, donde resulta obligado beber de la fuente de los chorros, del siglo XVI. El puente del Azucarero, el de la Cárcel, el antiguo Ayuntamiento y la puerta medieval de Castilla son otros ejemplos de su arquitectura civil. El palacio de los Eguía, la mansión señorial de los Ruiz de Alda y el palacio del Gobernador, que en la actualidad alberga el Mueso del Carlismo, son algunos de sus principales edificios, junto a las iglesias de San Pedro de la Rúa, de estilo románico tardío; la de San Miguel, con un pórtico con relieves, y la del Santo Sepulcro, con una bella portada ojival. Fuera del corazón de la ciudad es necesario citar la basílica de Nuestra Señora del Puy, en cuyo interior se guarda una imagen gótica de la patrona de Estella.