Islas Cíes

LA MEJOR PLAYA DEL MUNDO La playa de Rodas fue declarada en 2007 como “la mejor del mundo” por el diario “The Guardian” debido “a sus aguas turquesas y su blanca arena”.

LA MEJOR PLAYA DEL MUNDO
La playa de Rodas fue declarada en 2007 como “la mejor del mundo” por el diario “The Guardian” debido “a sus aguas turquesas y su blanca arena”.

Los vecinos la llaman la playa caribeña. El agua es lo suficientemente turquesa y la arena lo suficientemente blanca como para creerse tal comparación. Hasta que metes el dedo del pie en el mar”. Estas fueron las palabras de las que el periodista Gavin McOwan, del diario británico The Guardian, se sirvió para describir la playa que su periódico acababa de proclamar como la mejor del mundo en aquel 2007. No, no estaba en el continente americano ni en ningún otro lugar paradisíaco y lejano del planeta, sino muy cerca, en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, en concreto en las Cíes. La playa de Rodas, en forma de media luna, se convirtió así en el arenal más anhelado, una novedad para muchos viajeros que entonces la descubrieron, por mucho que el matemático griego Ptolomeo hubiera dicho, bastante tiempo atrás, que este era el hogar de los mismos dioses.

Con una extensión de 2.658 hectáreas marinas y 433 terrestres, el archipiélago de las Cíes está formado por tres islas: Faro, Monteagudo y San Martiño, unidas estas dos últimas por la playa de Rodas hasta casi formar una sola. Un puente de piedra la conecta con una laguna interior, lo que hace aún más especial el lugar, muy cerca del muelle al que llegan los ferrys. Pero hay más playas: las calas de Areiña y Mixueiro, la de los Bolos , Cantareira, Figueras –la preferida de los nudistas–… En Monteagudo también existe un faro, al que merece la pena llegar para disfrutar de una panorámica única sobre el Océano Atlántico, con 175 metros de acantilado a nuestros pies. En el camino, varios hitos de interés: el Centro de Interpretación de la Naturaleza construido sobre los restos del convento de San Estevo, la Pedra da Campá y un observatorio de aves donde poder contemplar las gaviotas que anidan en los cortados. Las aguas de San Martiño deparan, en las profundidades, un paisaje de gorgonias, anémonas y pulpos.