La Lonja de la Seda

LA REVOLUCIÓN COMERCIAL Construida entre 1482 y 1548, esta obra maestra del gótico civil europeo es el mejor exponente de la revolución comercial vivida por la ciudad en la Baja Edad Media.

LA REVOLUCIÓN COMERCIAL
Construida entre 1482 y 1548, esta obra maestra del gótico civil europeo es el mejor exponente de la revolución comercial vivida por la ciudad en la Baja Edad Media.

Casa famosa soy, en quince años edificada. Probad y ved cuán bueno es el comercio que no usa fraude en la palabra, que jura al prójimo y no falta, que no da su dinero con usura. El mercader que vive de este modo rebosará de riquezas y gozará, por último, de la vida eterna. Hay que aguzar mucho la vista y saber latín para observar y comprender esta peculiar inscripción, realizada en oro sobre un fondo oscuro, que luce en la parte más alta de las cuatro paredes que forman el perímetro de la sala de contratación de la Lonja de la Seda. Sobran las palabras para describir esta auténtica obra maestra del gótico civil europeo, que compite en miradas con otros edificios del casco histórico de Valencia, como son el Mercado Central y la Catedral, con su Miguelete. La llonja fue construida entre los años 1482 y 1548 y es el mejor exponente de la revolución comercial que supuso la Baja Edad Media, así como el desarrollo social de la burguesía local por la pujante industria sedera. Merece la pena fijarse bien en la fachada, sobre todo en las figuras que decoran el capitel del parteluz y las arquivoltas: hay brujas, monstruos y sátiros. Nada más cruzar la puerta, la sala donde se cerraban tratos sobre mesas de madera robusta, aparece invadida por el silencio más absoluto.

Para terminar, nada mejor que adentrarse en otra ciudad, mucho más moderna, como es la de las Artes y las Ciencias, obra en su mayor parte de Santiago Calatrava.