La Sagrada Familia

LA OBRA DE TODA UNA VIDA Antoni Gaudí recibió el encargo de realizar un nuevo templo a su antojo en 1883, cuando tenía 30 años. En pleno siglo XXI aún permanece inacabado.

LA OBRA DE TODA UNA VIDA
Antoni Gaudí recibió el encargo de realizar un nuevo templo a su antojo en 1883, cuando tenía 30 años. En pleno siglo XXI aún permanece inacabado.

No existen palabras suficientes para explicar el ambicioso, inconmensurable proyecto que el arquitecto Antoni Gaudí, máximo representante del modernismo catalán, quiso construir a partir de lo que inicialmente iba a ser una catedral neogótica. Cuando recibió el encargo de realizar un nuevo templo a su antojo, en 1883, tenía 30 años. Cuatro décadas más tarde, después de que un tranvía le dejara herido de muerte en Barcelona, solo había podido ver terminada una pequeñísima parte. Se puede decir, por tanto, que la Sagrada Familia fue la obra de toda una vida, que incluso hoy, en pleno siglo XXI, sigue sin estar terminada. Las grúas sobre los remates de sus agujas forman parte del paisaje de la Ciudad Condal, completamente entregada al trabajo de un genio que despierta el interés cada año de miles, millones de visitantes.

En el Temple Expiatori de la Sagrada Familia se puede distinguir a la perfección la parte realizada por Gaudí de la que se ha ido construyendo bajo las directrices de otros arquitectos, aunque siempre intentando ser fieles a la idea original del gran maestro, plasmada en confusos bocetos. A éste corresponden la cripta, el muro del ábside y la portada del Nacimiento, donde el naturalismo escultórico se mezcla con formas simbolistas que culminan en el esbelto conjunto de torres, coronadas por pináculos polícromos de gran belleza. Pura emoción la que despierta esta particular iglesia al mirarla. Una emoción que podemos prolongar aún más al contemplar, en el passeig de Gràcia, otras dos obras de Gaudí: la Casa Batlló, de volúmenes y formas casi imposibles, y la Casa Milà, también conocida como La Pedrera, toda en piedra y hierro forjado, en cuyo desván se abre el Espai Gaudí, con maquetas y planos de sus creaciones. Una de ellas es el Park Güell, donde también se alza su Casa-Museo.