Monasterio de Leyre

leyre

En Yesa, al pie de la sierra de la que toma su nombre, se levanta el monasterio de San Salvador de Leyre. Aunque de origen prerrománico, las obras del cenobio actual comenzaron en el siglo XI, bajo el reinado de Sancho García, y concluyeron unas cuantas centurias después. Lo que se contempla a la izquierda es el Monasterio Nuevo (siglos XVII y XVIII) y, a la derecha, el medieval. Esta diversidad de épocas constructivas, lejos de desentonar, consigue crear un armónico conjunto gracias al color de la piedra y el idílico entorno circundante. En el interior del monasterio llama la atención la cripta, románica, del siglo XI, angosto recinto en el que se acumulan masas de piedra, con fustes de escasa altura y capiteles con motivos geométricos. Su sobriedad contrasta con la decoración de las portadas de la iglesia abacial, sobre todo con la de la puerta Speciosa, otro de los grandes tesoros del cenobio. Data del siglo XII y está adornada con elementos de la Ruta Jacobea. Por encima de los arcos, las enjutas, profusamente talladas, muestran un mundo alegórico de temática variada: demonios, monstruos… En el interior, hay que descubrir la bella bóveda gótica ojival de su nave central.