Palacio de la Magdalena

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Lo primero, unos versos: “La Magdalena. Soles. Sueños./ Mil novecientos treinta y nueve,/ ¡comenzar a vivir de nuevo!/ Y luego ya toda la vida./ Y los años que no veremos”. Fueron escritos por José Hierro, un enamorado de Santander y de la península de la Magdalena, a la que también cantaron Miguel de Unamuno (“atalaya del peñón costero”) y Gerardo Diego (“cuadratura del rumbo y de la rosa”). Frente a la isla de Mouro, justo en el mismo sitio donde se alzaba un fortín que protegía la bahía de Santander, se construyó, a principios del siglo XX, por suscripción popular, un palacio para que fuera residencia estival de Alfonso XIII y su mujer, Victoria Eugenia de Battenberg, que aquí se sentía especialmente feliz, “libre como en ningún otro lugar”. La construcción del palacio, ecléctico, con cubiertas de pizarra y un claro toque inglés, propició que la clase pudiente de la época se desplazara a la ciudad, convirtiéndola a su vez en su lugar de veraneo. Hoy el palacio, recreado en la pequeña pantalla como Gran Hotel, es sede la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, famosa por sus cursos de verano.