Parque Nacional del Teide

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Lo llamaban Echeyde y creían que Guayota, el dios del mal, habitaba en él, encerrado allí por el dios Achamán. Ante sus ojos, los guanches tenían, pues, el mismísimo infierno. Y en él realizaban ofrendas. Esta es la historia que envuelve al que es, con sus 3.718 metros, el pico más alto de España y el tercer mayor volcán del planeta, después del Mauna Kea y el Mauna Loa, los dos en Hawái. Hablamos del Teide, cuya última erupción tuvo lugar en 1798. Pero que nadie se engañe: aún se mantiene activo, de ahí las constantes fumarolas que emite su cráter. El olor a azufre es constante a medida que se avanza hasta la cima, a la que se accede, previo permiso, desde La Rambleta, que es el lugar mismo en el que se detiene el teleférico que pasa, en pocos minutos, de los 2.300 a los 3.550 metros de altura. El Parque Nacional del Teide recibe cada año tres millones de visitantes.