San Millán de la Cogolla

san-millan

Fue en el siglo VI cuando un pastor de Berceo decidió retirarse del mundo y llevar una vida ascética en el interior de una cueva. Cuando falleció, a los 101 años, sus discípulos decidieron enterrarlo allí mismo para, alrededor de su tumba, formar un eremitorio. Este es el origen del monasterio de Suso, que quiere decir arriba, y en realidad de todo San Millán de la Cogolla. Situado en la ladera de la montaña, son las rocas las que marcan la estructura del edificio, que mezcla el estilo mozárabe con el románico.

Bajando por el valle que forma el río Cárdenas se llega al monasterio de Yuso (abajo), que fue mandado construir en el siglo XI por el rey García Sánchez III de Navarra, muy devoto de San Millán. En él destacan su portada barroca, el salón de los Reyes, el refectorio, los dos claustros y la iglesia. La biblioteca guarda un facsímil de las Glosas Emilianenses, donde aparece la más antigua manifestación escrita conocida del castellano, fechada en torno al año 1040. En castellano también escribió Gonzalo de Berceo, primer poeta no anónimo (siglo XIII), notario en el monasterio.