Tajo de Ronda

Vista del tao de Ronda.

Vista del tao de Ronda.

Cantada y alabada por poetas y escritores de cualquier rincón del planeta, desde Goytisolo a Hemingway, desde Alberti a James Joyce, Ronda, en lo alto de una enorme pared vertical de rocas, aparece rota y quebrada en dos por el río Guadalevín, que atraviesa el núcleo urbano formando una estrecha garganta de más de 100 metros de profundidad. Cuando te asomas a ella es imposible no sentir una punzada en el estómago, el vértigo, la emoción. Desde la plaza del Campillo parte un camino que conduce hasta la base del acantilado, desde donde se obtiene una espectacular panorámica del Puente Nuevo, de 98 metros de altura, construido en el siglo XVIII en sillares de piedra extraídos del fondo del propio Tajo. A 100 kilómetros exactos de Málaga, Ronda ha sido elegida recientemente la localidad más bella de España, un centro turístico notable gracias a su pintoresca estampa, sus monumentos y su proximidad a la Costa del Sol. Sus laberínticas calles son recuerdo de un pasado musulmán, época a la que corresponden la puerta de Almocábar, los baños árabes, la mina a la que se accede desde la Casa del Rey Moro y el alminar de San Sebastián, en una zona con rincones curiosos, como el callejón de los Tramposos. Nazarí es la Casa del Gigante, mudéjar-renacentista el Palacio de Mondragón y barroca la portada de la Plaza de Toros, construida en 1785 y en la que tiene lugar su famosa corrida goyesca en septiembre. Además, la gastronomía es toda una tentación: perdiz estofada, cabrito asado, sopa de almendras, ajoblanco, salmorejo…