Navarra

El palacio es un conjunto irregular de torres, estancias, jardines y patios.

El palacio es un conjunto irregular de torres, estancias, jardines y patios.

Parador de Olite

Fue Carlos III El Noble quien convirtió a Olite en la capital de Navarra en 1410, motivo por el cual hizo de su castillo la sede de la corte, en la que florecieron de forma especial la cultura y el arte. Ejerció por tanto también como palacio, que, según cuentan las crónicas, tenía tantas habitaciones como días del año; no en vano, durante mucho tiempo estuvo considerado como uno de los más espléndidos de Europa. El palacio es un conjunto bastante irregular de torres, estancias, galerías, jardines y patios que le confieren un toque casi anárquico, a pesar de lo cual su aspecto resulta majestuoso, sobre todo visto desde el exterior, ya que su poderosa silueta domina toda la ciudad. Artistas de muy diferente procedencia colaboraron en su decoración con la realización de yesos, azulejos y ladrillos barnizados. Por tener tenía hasta jardines colgantes y un zoológico, con leones incluidos, además de aves de rapiña y perros para las cacerías.

El nieto de Carlos III, el príncipe de Viana, celebró aquí su boda con la joven flamenca Agnes de Clèves, a quien el actual Parador dedica una de sus habitaciones. Tras la conquista de Navarra en 1512, el palacio se convirtió en residencia de los virreyes al cuidado de un alcaide. Algunos monarcas, como Felipe IV y Felipe V, se alojaron en él, pero su protagonismo real fue cayendo en picado hasta que en 1813 fue destruido por el militar Espoz y Mina para evitar que los franceses se atrincherasen en sus almenas. Tras ser declarado Monumento Nacional, ya en el siglo XX, fue restaurado y una parte de él transformado en Parador. Entre sus muros de piedra se esconden rincones que contribuyen a realzar la atmósfera medieval. Vidrieras, arcadas y otros elementos propios de la Edad Media se conservan en el interior y en la fachada del palacio-castillo.