Un proyecto lleno de ilusión

 

El Parador de Turismo de Cardona no puede interpretarse adecuadamente sin conocer la historia de los señores del castillo y de la villa que protegía.

El Parador de Turismo de Cardona no puede interpretarse adecuadamente sin conocer la historia de los señores del castillo y de la villa que protegía.

 

Ahondar en el pasado de un Parador histórico supone un reto apasionante para el equipo del proyecto Parador Museo. A menudo, la información disponible sobre el monumento resulta escasa e interpretar de cero un edificio histórico, bajo una perspectiva multidisciplinar, supone una experiencia emocionante. Los investigadores del equipo interno de Paradores tratan siempre de responder a una serie de interrogantes esenciales: ¿Quién construyó el monumento y con qué objetivo?, ¿quiénes lo habitaron en sus distintas etapas históricas?, ¿cómo se desarrolló arquitectónicamente?, ¿qué significan sus elementos ornamentales? ¿qué sucesos notables ocurrieron a su alrededor?…

Durante el proceso de investigación, los descubrimientos se producen a diario y acaban configurando una base de conocimiento que finalmente proporciona una visión clara del pasado del edificio. Con toda esa información, se elaboran una serie de contenidos, que se redactan para un amplio espectro de público, de forma que puedan ser comprendidos tanto por aficionados locales a la historia como por clientes extranjeros que desconocen la evolución de nuestro país.

El proyecto integra otros detalles referentes al entorno, cuyo desarrollo a menudo guarda relación con la presencia del monumento. El Hostal dos Reis Católicos, en Compostela, es un buen ejemplo. Su creación no puede interpretarse sin conocer el origen del Camino de Santiago o el de la ciudad. Así, aspectos como la historia, el patrimonio, la gastronomía o la cultura de la zona acaban ligados al proyecto.

Soportes informativos
La creación de un Parador Museo implica la distribución de docenas de soportes informativos por el interior del monumento. Los contenidos se vuelcan en estas placas, que se ubican en zonas estratégicas para que el visitante contemple in situ aquello sobre lo que lee, al mismo tiempo que encuentra una herramienta que le interpreta los espacios del Parador. La realización y localización de ilustraciones es un elemento clave, ya que los soportes incluyen fotografías (recientes y antiguas), planos, mapas, grabados y dibujos. Las placas se realizan en distintos tamaños y se han concebido para no alterar la decoración de los establecimientos.