Doñana [Huelva, Sevilla y Cádiz]: mirando hacia el sur

La mejor época del parque es en primavera y en invierno, con las marismas en su máximo esplendor.

A orillas del Atlántico, desde de la desembocadura del Guadalquivir, en Sanlúcar de Barrameda, hasta la Torre de la Higuera, junto a Matalascañas. Estas son las coordenadas para situar en el mapa al Parque Nacional más famoso de España, el de Doñana, llamado así en recuerdo de doña Ana de Mendoza y Silva, sobrina de la princesa de Éboli, esposa del que fuera séptimo duque de Medina Sidonia. A esta casa pertenecieron sus dominios hasta finales del siglo XVIII, cuando, parece ser, su propietario los perdió tras una mala partida de cartas. En aquellas fechas se conocía el lugar como coto o bosque, y pocos eran los que entonces sabían que fue aquí mismo donde tuvo su enclave la mítica Tartessos. Repartido entre las provincias de Huelva, Cádiz y Sevilla, este espectacular enclave marítimo, repleto de marismas, zonas de alcornocales, pinares, lagunas y dunas, es una privilegiada reserva faunística que flamencos, garzas reales, grullas y mamíferos en peligro de extinción consideran su hogar. Otro tipo de inquilinos ha tenido a lo largo de su historia: Francisco de Goya pintó en el coto a la duquesa de Alba vestida de maja y David Lean encontró entre sus límites lugares perfectos para reproducir el desierto en su película Lawrence de Arabia.

Paseos a caballo

Ninguna experiencia hay tan placentera como pasear a caballo al por la costa de Doñana, que se extiende a lo largo de más de 50 kilómetros desde la desembocadura del Guadalquivir hasta la ría de Huelva. Playas vírgenes de arena blanca y enmarcadas por dunas dibujan su perfil, quebrado de pronto por acantilados como el del Asperillo, considerado Monumento Natural. Para acceder a él hay que seguir la carretera que une Mazagón y Matalascañas y desviarse por el paraje conocido como Cuesta de Maneli, desde donde parte un sendero. La mejor época para visitar el parque es en primavera y en invierno, con las marismas en todo su esplendor. Hasta cuatro Centros de Recepción de Visitantes se distribuyen en tierras de Huelva: el del Acebuche, en torno a la laguna del mismo nombre, y los del Palacio del Acebrón, Los Centenales y La Rocina, este último localizado junto a la aldea de El Rocío, con una choza ambientada al estilo tradicional en la que se explica todo acerca de la romería que se celebra el fin de semana del Domingo de Pentecostés. Si estamos aquí, hay que dedicar un tiempo a ver su famosa ermita y, después, acercarnos hasta el Charco de la Boca, en el arroyo de la Rocina, uno de los principales aportes de agua a las marismas, con cuatro observatorios entre pinos piñoneros en los que detenerse prismático en mano.

Por las marismas

Apenas 15 minutos en coche separan Sevilla de Coria del Río, aunque a nosotros nos parece más romántico utilizar la barcaza que cruza el Guadalquivir para acceder a este municipio, punto de partida de una ruta por tierras hispalenses que lleva directa al Parque Nacional. No hay que perderse la animada plaza del Rocío, el Mercado de Abastos ni la iglesia de Nuestra Señora de la Estrella antes de continuar el camino rumbo a La Puebla del Río, punto de enlace entre el Aljarafe y las marismas, también conocida como el pórtico de la luz, un paraíso natural. Para descubrir el motivo sólo hay que seguir en dirección a Isla Mayor hasta alcanzar la Cañada de los Pájaros, en la que se pueden contemplar patos, garzas, flamencos… Carreteras y pistas secundarias nos permiten introducirnos en Doñana y acercarnos hasta el Centro de Visitantes de José Antonio Valverde. El paisaje marismeño alcanza su máxima expresión en torno a él, y sus zonas más profundas, junto al Lucio del Lobo. Aquí se pueden adquirir conocimientos que llevaremos a la práctica al visitar Isla Mayor, lugar que recuerda a un pueblo del Viejo Oeste en el que, en tiempos, vivían los trabajadores que explotaban las marismas.

Un paseo en barco

Quienes decidan adentrarse en Doñana a través de Sanlúcar de Barrameda deberán dirigirse a La Fábrica de Hielo, antigua cofradía de pescadores hoy rehabilitada como Centro de Visitantes. Situada en la margen izquierda del estuario del río Guadalquivir, esta localidad gaditana ofrece una forma diferente de aproximarse al parque. El Buque Real Fernando, que toma su nombre del primer barco de vapor construido en España, realiza itinerarios fluviales, con parada en zonas de gran interés medioambiental, como el Poblao de La Plancha o los Llanos de Velázquez. Naturaleza en estado puro.

Hoteles: Donde todo es luz

Situado enfrente mismo del océano, en el Parque del Entorno Natural de Doñana y en medio de un bosque de pinos, se alza imponente el Parador de Mazagón (www.parador.es), en Huelva, junto a la playa. Un lugar perfecto para disfrutar al máximo de la Naturaleza y de las azules aguas del Atlántico, especialmente pensado para el relax y el confort. A ello contribuye el espléndido jardín con piscinas al aire libre y climatizada, su gimnasio, la sauna, el jacuzzi… La decoración de las habitaciones es alegre y luminosa y sirve para potenciar la sensación increíble de felicidad que el huésped tiene nada más asomarse a la terraza y disfrutar del sol andaluz. La carta de su restaurante es una perfecta combinación de tierra y de mar: hay jamón de jabugo, lomo y patés ibéricos, pero también gambas, coquinas, langostinos y el tradicional choco guisado con habas. La aldea de El Rocío no solo tiene vida durante su célebre romería. Para disfrutar el resto del año, el Hotel La Malvasía (www.lamalvasiahotel.com) proporciona toda la calma del mundo en lo que un día fue una casa señorial almonteña. Sus habitaciones, de estilo cien por cien andaluz, aparecen repletas de pequeños detalles artesanos, muy acordes con el lugar donde nos encontramos. Desde aquí se organizan paseos a caballo y rutas por el interior del Parque.

También en un entorno único, en una zona de bosque mediterráneo, a escasos minutos de Villamanrique de la Condesa (Sevilla) y en las mismas puertas de Doñana espera al viajero Ardea Purpúrea (www.ardeapurpureaturismo.com), cuyo edifico principal encuentra la inspiración en las típicas chozas marismeñas. En una finca de nueve hectáreas, con un lago donde contemplar el paso de las aves, este hotel ofrece habitaciones y apartamentos en los que la luz se cuela a raudales por las ventanas. En Sanlúcar de Barrameda, el recientemente renovado Hotel Maciá Doñana (www.maciahoteles.com) se alza frente a los pinares del Parque Nacional, con una apacible piscina en la que descansar y relajarse después de una jornada de turismo activo.