Isla Mauricio [Mauricio]: Belleza salvaje y sofisticada

Los hoteles de Mauricio poseen playa privada, todo tipo de mimos y una perfecta integración en el entorno.

Hace apenas unas décadas, la mejor infraestructura hotelera, el selecto concepto del lujo made in Africa y el blanco de todas las visitas internacionales se concentraba en la costa norte de Mauricio. Pero todo ha cambiado y, al ritmo que crecía la demanda turística de la isla, incrementaba también el número de resorts de lujo en todo su perímetro. Primero se abrieron paso el este y oeste, enriqueciendo el abanico de posibilidades todavía más, y recientemente lo ha hecho de manera contundente el sur. Hoteles como el Movenpick Spa & Resort, el Heritage o el Shandrani ya están haciendo sombra a los todavía protagonistas del estrellato básicamente con la misma fórmula: refugio de categoría cinco estrellas con todo tipo de mimos, una perfecta integración en el entorno, playa privada y una carta de entretenimiento que pretende que el destino no sea otro que el mismísimo hotel. El norte juega con la ventaja de la experiencia, y el sur con la suerte del principiante en una partida donde las bazas son casi idénticas… aunque hay diferencias palpables. Arriba se cuenta con un paisaje bastante más urbanizado, superpoblado de locales y visitantes debido a la cercanía de Port Louis y a la concentración de servicios turísticos, mientras que abajo triunfa el dominio natural, con pequeños poblados y escasas pero buenísimas opciones hoteleras.

La costa septentrional, por su parte, muestra la cara amable, la sonrisa que requiere todo visitante para sentirse como en casa, mientras que la meridional muestra el rostro sincero, el gesto auténtico. La anciana que deletrea su e-mail para que los turistas le envíen la foto que le han sacado, los viejos que invitan a un chupito de ron casero en sus reuniones vespertinas junto a la playa, la mujer india que pide trabajo en España para sus hijos, sobrinos e hijos de sus amigas. La amabilidad de la población es inagotable, siempre sonriente y servicial a cambio de nada. Cómo no sentirse bienvenido en un país con tremendo don y calidad de gentes. Por algo lo llaman “la sonrisa del Índico”.

El podio natural

Dijo Mark Twain, cuando visitó la isla en 1896, que Dios había hecho primero Mauricio y que, a partir de ella, había creado el Paraíso. Y es cierto que son muchos los atractivos que aquí enamoran y siguen enamorando a viajeros de todo el mundo. Pero, como cualquier destino, la isla tiene un podio de lugares imprescindibles que hay que visitar. Los amantes de la naturaleza encontarán en Chamarel, Pamplemousses y Rivière Noire la sota, caballo y rey de la baraja mauriciana. Chamarel, la “tierra de los siete colores”, es una maravilla volcánica donde la erosión y oxidación de la ceniza de basalto, unido a la acción de otros minerales y de la lluvia, ha provocado un paisaje ondulante que va cambiando de tonos –azul, verde, rojo, amarillo, marrón– creando una inusual alfombra natural. Junto a la fotogénica estampa, la cascada de Chamarel, de más de 80 metros de caída, se erige como el salto de agua más alto de toda la isla.

Hacia el sur descansa Le Morne Brabant, una península presidida por una enorme roca basáltica que se eleva 556 metros sobre el nivel del mar y que hace tres años fue reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Ambos lugares se encuentran en el distrito de Rivière Noire, que a medida que gana terreno hacia el norte se transforma en un paisaje de altas montañas y frondosa vegetación protegido como parque nacional –Le Parc National des Gorges de la Rivière Noire–. Su superficie ocupa el dos por ciento de la isla, aloja la mayor parte de los bosques tropicales típicamente mauricianos y cuenta con miradores que brindan espectaculares vistas. Frente a los reclamos naturales del suroeste, el lugar que acapara todas las miradas y visitas en el norte de la isla es el jardín botánico de Pamplemousses, uno de los mejores del orbe. Incluye más de 500 especies de flora, donde destacan los enormes –y populares cual celebrities– nenúfares de su estanque y las palmeras, entre las que se encuentra la variedad tallipot, que florece entre los 50 y 80 años produciendo la inflorescencia más grande que se conoce. Millones de flores coronan entonces su copa, determinando el ciclo vital de la planta, que morirá aproximadamente un año después.

La huella humana

Pero no todo es naturaleza en este destino llamado Dina Robin por los árabes, Isla del Cisne por los portugueses o Île de France por los franceses, que continúa rindiendo tributo al extinto dodo, su malograda ave endémica convertida en emblema nacional. Mauricio es un país que reúne más de 80 creencias religiosas, motivo que justifica los más de 600 templos que se levantan en su suelo y que se erigen como las construcciones humanas más destacadas en detrimento de la nueva arquitectura que ha empezado a siluetear su capital, Port Louis. La mitad de su población profesa el hinduismo y a esta religión pertenecen los edificios más bellos, como el templo tamul de Camp Diable. A falta de las aguas del río Ganges, el lago sagrado de Gran Bassin hace las veces de lugar de peregrinación. En un recinto presidido por una enorme estatua de Shiva, que recibe diariamente cientos de ofrendas, presenciar los baños rituales es una experiencia memorable. Todo se bendice –las personas y objetos materiales como los coches– y cualquier elemento natural vale –limones, agua sagrada, flores, incienso…–. Frente a las playas tropicales y los resorts de lujo que han puesto a Mauricio en el punto de mira, aquí reside la experiencia mística, la inmaterial…

Hoteles: Playas cinco estrellas

Mauricio es uno de los destinos más demandados entre aquellos que buscan paraísos isleños. Con experiencia demostrada en el turismo de lujo, la mayor parte de sus hoteles cuelgan las cinco estrellas y ocupan playas privadas. Para muchos, The Residence (www.theresidence.com/mauritius) es el mejor hotel de este pequeño país. Cuenta con una de las mejores playas y sus 135 habitaciones y 28 suites están aromatizadas con Ylang Ylang, un aceite esencial de aroma dulce que sirve de base para los grandes perfumes. Se recomienda disfrutar de una cena con vistas al océano en su fabuloso restaurante The Plantation. Una curiosidad: el hotel imparte clases de español a su plantilla debido al gran volumen de turistas procedentes de España que recibe cada temporada. Tránsfers en helicóptero desde el aeropuerto, una elegante atmósfera inspirada en las plantaciones de los años 20, el exquisito servicio de los mayordomos –uno por habitación– o su kilómetro de playa de arena blanca sirven para hacerse una idea de su magnitud. También en la costa oriental está el multipremiado The Oberoi (www.oberoihotels.com), en la Bahía de las Tortugas. Todas sus habitaciones disponen de camas con dosel, piscina propia, baños flanqueados por bonitos jardines acristalados… y sobresale por su Spa, dos restaurantes, centro de deportes acuáticos y una ubicación perfecta para disfrutar del atardecer. Le Saint Géran (www.oneandonlyresorts.com), uno de los siete establecimientos que la cadena One & Only tiene en el mundo, fue reconocido en 2009 como el mejor resort del Índico en los premios Ultra del periódico británico Daily Telegraph. De la mano de Leading Hotels of The World y Beachcomber, el Royal Palm (www.royalpalm-hotel.com) también goza de buena reputación. Conocido por su magnífica cocina, en la que destaca el restaurante de alta gastronomía francesa La Goélette, cuenta con un Spa firmado por Clarins. La casa de belleza gala también está presente en otro Beachcomber: el Dinarobin Hotel Golf & Spa (www.dinarobin-hotel.com), donde el Spa incluye un espacio ayurvédico. La cadena, que cuentan también en Mauricio con los hoteles Shandrani (www.shandrani-resort.com) y Paradis (www.paradis-hotel.com), es la única en la isla, que ofrece a sus huéspedes la posibilidad de jugar en cinco campos de golf diferentes. Por último, destacan los hoteles The Grand Mauritian Resort y St. Regis Mauritius, ambos de Starwood (www.starwoodhotels.com), así como el exquisito Le Touessrok (www.letouessrokresort.com).