La Gran Barrera de Coral [Australia]: Un delirio para buceadores

Los jardines coralinos albergan una gran diversidad de peces tropicales y moluscos gigantes.

La atracción que provoca la Gran Barrera de Coral australiana va mucho más allá de su catalogación como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se trata del único organismo vivo que puede verse desde el espacio. Este hecho no solo sirve para amenizar los solitarios viajes estelares de los astronautas, sino que ha servido de gran ayuda para los investigadores. Gracias a esta privilegiada vista, los científicos han podido comprobar que no se trata de un único arrecife de coral, sino de un conglomerado de miles de barreras unidas entre sí que se extienden, paralelas a la costa de Queensland, a lo largo de unos 3.000 kilómetros, desde Bundaberg hasta más allá del Cabo de York.

Con todo, y para consuelo de aquellos que no puedan volar al espacio, aclaramos que el mejor patio de butacas para admirar este verdadero delirio de la naturaleza está en las profundidades del Mar de Coral. Y eso resulta un poco más asequible para los mortales, ya sea practicando esnórquel o buceando. De esta manera tendrás al alcance de tu mano –aunque no se te ocurra tocarlos o te arrepentirás– los impresionantes jardines coralinos (la mayor colección del mundo, con más de 400 tipos diferentes de coral), bosques de peces tropicales, moluscos de tamaños desproporcionados, tortugas centenarias y un sinfín de fauna autóctona de lo más singular.

Cayos de arena y bosques tropicales

La forma más rápida de acceder a la costa noreste de Australia es tomar un vuelo interno hasta el aeropuerto de Cairns, una pequeña ciudad de clima tropical y dotada de todas las infraestructuras turísticas necesarias. La aerolínea Jetstar realiza el trayecto desde Melbourne y Sidney, entre otras ciudades, por unos 300 dólares (www.jetstar.com). Una vez allí la oferta será infinita: tendrás que escoger entre sobrevolar el Parque Marino de la Gran Barrera de Coral, recorrerlo en barco o sumergirte en sus profundidades. O las tres cosas, si el tiempo y el presupuesto lo permite.

La compañía FNQ Travel (active.fnqtravel.com.au) ofrece vuelos de una hora en aeroplano o helicóptero desde 109 dólares. Para los que quieran seguir los pasos del capitán James Cook, el primer explorador europeo que llegó a la zona –encalló su barco en el coral a finales del siglo XVIII–, Quicksilver te transporta en catamarán hasta una instalación con el fondo de cristal anclada en el borde mismo de la plataforma continental australiana. Desde aquí podrás experimentar la magia del  mayor ecosistema de arrecife coralino del mundo desde cualquier ángulo: buceo y esnórquel para aquellos a quienes les guste el agua o un semisumergible para los que deseen permanecer secos (www.quicksilver-cruises.com. Adultos: 205 dólares y niños: 102).

A pocas millas náuticas de Cairns, la opción más común suele ser visitar Upolu Cay, una isla de arena de aguas claras y poco profundas; o Michaelmas Cay, donde habitan miles de pájaros migratorios. También se puede ir a Green Island, otro de los casi 300 cayos de arena que existen en la Barrera del Coral, pero el único que alberga un bosque tropical.

El mejor punto de inmersión para expertos. Aunque tengas que desplazarte hasta Alba Beach, nuestra recomendación es no perderse la visita al pecio Yongala (www.yongaladive.com.au. Dos inmersiones con equipo incluido desde 200 dólares), un buque de 110 metros de eslora hundido en 1911 y que, además de ser considerado como el mejor punto de inmersión por los expertos submarinistas, envuelve el tour submarino de un halo de misterio. Dejando a un lado el pasado trágico del Yongala, los meros azules presumen de colorido entre el puesto de mando de la cabina, las serpientes de mar se deslizan por la proa y las ostras siguen incrustadas al casco para delirio del buceador gourmet. Todo bajo la atenta mirada de las tortugas perezosas que, haciendo honor a su nombre, reaccionan con nihilista indiferencia a la presencia humana. Si todas estas actividades te han sabido a poco y deseas alargar tu estancia en la zona, reserva un camarote en el Coral Princess o el Coral Princess II. Se trata de barcos de pequeño calado que acceden a los lugares más inaccesibles del Parque Marítimo, pero lo suficientemente grandes como para prestar las comodidades más exclusivas a sus 50 pasajeros. El recorrido, de cuatro días, culmina en Lizard Island y en sus 24 playas tropicales, con escala en Pourt Douglas y la histórica Cooktown (www.coralprincess.com.au. Desde 2000 dólares). Los más atrevidos o supersticiosos pueden reservar plaza para el eclipse de sol que tendrá lugar el 14 noviembre de 2012.

Frágil ecosistema

El desove del coral se produce durante noviembre y diciembre. Es un fenómeno fugaz que dura pocos días (en ocasiones solo uno). Por la noche, los corales sueltan cientos de huevos y simultáneamente lanzan esperma con la intención de fecundarlos, lo que atrae a numerosos invitados inesperados al festín, como ballenas, tiburones y otros peces de menor tamaño. No hay excusa para no visitar este paraíso protegido, seriamente amenazado por el calentamiento global. Muestra de su fragilidad y delicadeza es el blanqueamiento de coral de los últimos años y que solo las tormentas torrenciales de principios de 2011 han podido solventar por el momento.

Hoteles: Caprichos sin cobertura de móvil

Situado en segunda línea de mar, junto al puerto deportivo de Cairns, Il Palazzo (62 Abbott Street. Cairns, Queensland. 617 40 41 21 55. www.ilpalazzo.com.au. Desde 175 dólares), un hotel boutique con suites de tipo apartamento, destaca por su intimidad y su trato individualizado. Cuenta con menos de 40 habitaciones y un personal  amable y atento. Podrás utilizarlo como punto de referencia para moverte por la ciudad y contratar las excursiones, así como para el shopping, ya que se encuentra en una de las zonas con mayor concentración de tiendas. Si buscas espacios diáfanos, reserva uno de los apartamentos de The Lakes Cairns Resort & Spa (2 Greenslopes Street. Cairns. 617 40 5394 00. www.thelakescairns.com.au. Desde 190 dólares), algunos de ellos de 82 metros cuadrados, dotados de cocina, recibidor, comedor, baño y habitación. Posee casi cinco hectáreas de jardines, con cuatro piscinas, zona de juegos, pista de tenis, y demás instalaciones propias de un resort de primera clase. Si quieres darte un homenaje, regálate un tratamiento antiedad en su Reds Day Spa (www.redssalon.com.au. Desde 65 dólares).

Junto al casino de Cairns y a los mejores restaurantes del centro, las habitaciones del Mantra Splanade Hotel Cairns (53-57 The Esplanade. Cairns. 617 40 46 41 41. www.mantraesplanadecairns.com.au. Desde 130 dólares) poseen un look contemporáneo, y las vistas desde los pisos superiores son espectaculares (pídelas hacia la bahía). Si están todas ocupadas, pide una de las que dan al jardín, ya que la piscina del resort ha sido diseñada a modo de lago. No te pierdas los mercados de productos locales que se celebran los viernes y sábados a dos minutos caminando desde el hotel. Si deseas darte un capricho, combina tu estancia en Cairns con alguna noche en una de las 40 suites de lujo de Lizard Island Great Barrier Reef (www.lizardisland.com.au. Desde 1.000 dólares, en régimen de todo incluido), en la isla del mismo nombre situada al norte del parque natural. Sus playas de finísima arena blanca bien merecen el esfuerzo. No hay cobertura de móvil en toda la isla, lo que en cierta manera puede ser una bendición para desconectar del mundo. Por último, el hotel Hayman Island (www.hayman.com.au), rodeado de un entorno natural único, ocupa una isla privada en la Gran Barrera de Coral australiana.